Negreira y las listas de Feijóo

El Partido Popular de Galicia va un tanto retrasado en la elaboración de sus listas para las elecciones del 1 de
Negreira y las listas de Feijóo
El Partido Popular de Galicia va un tanto retrasado en la elaboración de sus listas para las elecciones del 1 de marzo, en las que Alberto Núñez Feijóo aspira a superar la última marca de Manuel Fraga, quien quedó a solo un escaño de la mayoría absoluta, lo cual hizo posible el Gobierno bipartito que pretenden reeditar PSOE y BNG. No se trata de que esté incumpliendo ningún plazo, pero sí de que no está emitiendo suficientes señales de su verdadero peso político.

Feijóo no anda sobrado de equipo, ya que, por un lado, está prescindiendo de la vieja guardia de Fraga y, por otro, le está abriendo la puerta a jóvenes con ganas pero con poca experiencia. Por eso resulta tan importante para él no quedarse sin colaboradores de la talla política de Xesús Palmou, quien le cubre sus carencias en el frente galleguista, o de Carlos Negreira, el líder del PP en la provincia de A Coruña, que es la que elige el mayor número de escaños en el Parlamento de Galicia. Por su parte, el propio candidato popular es un político que tiene acreditada su capacidad de gestión en Madrid –en Galicia, aunque fue conselleiro y vicepresidente, tuvo menos tiempo para demostrarlo–, al que las encuestas mantienen ahora con más expectativas que certezas.

No se sabe muy bien la razón pero, dentro y fuera de su partido, alguien le quiere mover el piso al líder popular, amputándole apoyos básicos. En el caso de Carlos Negreira, por ejemplo, los extraños juegos de la política hacen posible que –precisamente estos días– se mezclen supuestas irregularidades de sus tiempos al frente de Portos de Galicia con su condición de cabeza de cartel del Partido Popular por A Coruña, como si lo primero fuese un lastre insuperable para lo segundo. Algunos de sus adversarios son conscientes de que Negreira es un firme candidato a la alcaldía de A Coruña y ciertas actuaciones en ámbitos parajudiciales podrían ser todo un palo en la rueda de su éxito electoral. Por eso mismo la mejor receta es la transparencia.

Si, como él mismo defiende hoy en Xornal de Galicia, no hay nada que ocultar en la gestión de Carlos Negreira en Portos de Galicia, carecería de fundamento que Feijóo no diese ya un paso al frente y se plantase ante quienes quieren dañar a su compañero y amigo, confirmándole como cabeza de cartel por A Coruña. La política también se construye con determinación y valentía, y máxime cuando se le supone seguro frente a posibles actuaciones del fiscal del Tribunal de Cuentas, Olayo González Soler.

Lo contrario –es decir, no confirmar inmediatamente a Negreira al frente de la lista de A Coruña– supondría claudicar ante alguno de sus adversarios políticos y dar crédito a sus insinuaciones y acusaciones. Para eso hubiera sido preferible que Núñez Feijóo hubiese anunciado hace tiempo que iba a colocar a alguna estrella emergente por A Coruña, sin esperar al último minuto. Al menos hubiera disimulado un poco un eventual revés de Carlos Negreira.

Negreira y las listas de Feijóo