Llegó la hora de no zarandear más a las cajas

Sometido a la generosa oferta informativa de los últimos tiempos sobre el estado de las cajas, cualquier ciudadan
Llegó la hora de no zarandear más a las cajas

Sometido a la generosa oferta informativa de los últimos tiempos sobre el estado de las cajas, cualquier ciudadano gallego habrá llegado a la conclusión de que Caixa Galicia y Caixanova tienen dificultades financieras que deben resolver mediante una fusión u otro tipo de acuerdo con otras entidades de fuera. En cambio, poca gente habrá reparado en que esas dificultades que nos cuentan cada día de las cajas son las mismas que tiene el Banco Pastor, a quien el bueno de Fernando Ónega le echa estos días una mano poniendo su mejor cara amable en unos anuncios. Pero lo cierto es que la agencia de calificación Moody’s ni tiene la buena cara ni la engaiolante voz del periodista lucense, sino unas tablas donde se dice bien claro que la fortaleza del Banco Pastor es “débil” (sic).

La clase política y el Banco de España le deben una explicación a la gente y a las cajas, que sufren un acoso sin precedentes, cuando su situación es exactamente la misma que la de algunos bancos, como por ejemplo el Pastor. Y si alguien lo duda puede cotejar la tabla que acompaña esta carta, donde no hay nada que diferencie al banco de José María Arias de las cajas que lideran José Luis Méndez y Julio Gayoso.

Pocas organizaciones tienen la capacidad de las cajas para soportar una presión como la que están recibiendo, mientras ven como su competencia bancaria recibe otro trato, sin que nadie le mire con la lupa ni le diga que tiene que fusionarse. Aunque sea solo por eso, los empleados de las cajas merecerían una paga extra, ya que todos ellos, sumados a sus marcas, están logrando sobrevivir, nadando contracorriente y sin saber hacia qué orilla deben acercarse para estar a salvo.

Llegó la hora de no zarandear más a las cajas: una, porque ya está bien, y dos, porque el calendario político y financiero aprieta, de modo que hay que tomar decisiones. Cuanto antes.

Llegó la hora de no zarandear más a las cajas
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