Dos gallegos en un banco vasco

La historia financiera de España ha querido que dos gallegos, por distintas vías, se hayan encaramado a la
Dos gallegos en un banco vasco
La historia financiera de España ha querido que dos gallegos, por distintas vías, se hayan encaramado a la cima del gran banco vasco, el BBVA, la segunda entidad bancaria de España, tras el Santander. Francisco González, que es un paisano de Chantada (Lugo), llegó a la presidencia del BBVA de la mano del PP, y ahora es el coruñés Manuel Jove el que se convierte en primer accionista del viejo Bilbao, con una espectacular operación cifrada en más de medio billón de las antiguas pesetas, suficientes para alcanzar casi el 5%. De alguna manera devuelve así a su ciudad, con muchos réditos, cuanto se había llevado el Banco de Bilbao al comprar el desaparecido Banco de La Coruña.

El 24 de abril titulábamos aquí en Xornal.com que Jove es el más listo. No ha transcurrido mucho tiempo para demostrarlo. El creador de Fadesa sacó su modesta empresa a Bolsa antes de que el boom inmobiliario se transformara en grandes fuegos artificiales. Y, anticipándose a la delicada situación actual, este gallego que también sabe lo que son las horas bajas se deshizo de todas sus acciones en Fadesa para convertirse probablemente en el español con más dinero líquido. Ahora resuelve su problema fiscal comprando el 4,9% del BBVA. Por el contrario, otros han entrado en el sector inmobiliario en la recta final del ciclo expansivo del ladrillo y ahora van a enfrentarse a olas de muchos metros.

Un pronóstico más. Manuel Jove no desembarca inicialmente en el BBVA para controlar el banco. Ni siquiera está claro que vaya a entrar en su consejo de administración. Otra cosa es que con el tiempo se vaya dando cuenta del tremendo juguete que tiene en sus manos. Que todo puede ser...

En cuanto al riesgo de la operación financiera, ésta fue diseñada de tal modo que, pase lo que pase con la cotización del BBVA, su inversión no le dará ni grandes beneficios ni mermas importantes. Todo parece muy atado en esta solución fiscal a la necesidad urgente de reinvertir los millones acumulados con la venta de Fadesa. De momento, es lo que hay, pero puede haber más.

Dos gallegos en un banco vasco