Si Galicia se queda sin cajas, encima las regala

El futuro de las cajas de ahorros de Galicia lleva varios meses en el aire, el tiempo pasa y las cosas, lejos de enderez
Si Galicia se queda sin cajas, encima las regala

El futuro de las cajas de ahorros de Galicia lleva varios meses en el aire, el tiempo pasa y las cosas, lejos de enderezarse, se tuercen más. La responsabilidad del presidente de la Xunta es grande. La del Ejecutivo de Zapatero, también, pero el gobierno propio de Galicia es el de Feijóo. Todos cometemos errores y nadie es perfecto. A veces hay que reconocerlo y saber recomponer ciertas situaciones. El Banco de España puede ayudar pero no va a impulsar la solución. Y casi mejor que no lo haga.

En este controvertido asunto de las cajas, las cosas están complicadas políticamente pero aún lo están más, si cabe, en el plano financiero. Hablamos de la operación de mayor calado económico de la historia de Galicia, y en este caso no es una frase retórica, sino algo tan real como la vida misma.

En Galicia jamás hubo una acumulación de capital semejante a la de Caixa Galicia y Caixanova. Si se pierden las dos cajas o incluso solo una, no solo será peor que cuando se perdió Fenosa, Fadesa o el Banco de La Coruña. En esos casos es verdad que Galicia se quedó sin el control de dichas firmas, pero al menos hubo unos accionistas gallegos que se aprovecharon de las ventas o absorciones del momento. Es decir, la familia Vilariño del Banco de La Coruña se quedó con acciones del BBVA, donde sigue estando presente; Manuel Jove se hizo multimillonario al desprenderse de Fadesa y, entre otras cosas, pudo hacerse con el 5% del BBVA, y los accionistas gallegos de Fenosa vivieron mucho tiempo de rentas e incluso pudieron tapar algún que otro agujero del Banco Pastor, cuyas necesidades le han ido obligando a deshacerse del viejo imperio de Pedro Barrié de la Maza.

Dentro de lo malo, todavía quedó algo. Pero es que ahora, si Galicia se queda sin cajas, nadie cobrará nada, porque en las cajas no hay accionistas. Se las llevarían por la cara, es verdad que con sus deudas, pero por la cara, que ya es decir. Se llevarían sus nobles edificios, las colecciones de arte, las sucursales, los ahorros de años y años de millones de gallegos, y la ilusión de la gente.

Los políticos han tenido su turno. No han arreglado nada, más bien lo han complicado todo un poco más. ¿No será la hora de dejarle a Méndez y a Gayoso que hagan algo? Lo que sea. Si nadie les ha pedido que se vayan, si permanecen en sus puestos, si han estado ahí años y años, engrandeciendo sus cajas, ¿no deben tener la oportunidad de hacer algo más que callarse y defenderse de los ataques que reciben, algunos muy injustos por cierto? ¿Acaso no son ellos los responsables, para bien o para mal, de lo que está pasando en sus cajas? ¿Tenemos alguien en Galicia que sepa más que ellos de cajas de ahorros? Pero qué broma es ésta en la que nos hemos metido...

Mejores o peores, hay soluciones. Y alguna ya está por ahí dando vueltas. Todavía queda algún empresario responsable en Galicia, también algún que otro político. Cuando menos, Méndez y Gayoso podrían hablar de cómo hacer para no pisarse la manguera mientras apagan el incendio. ¿O no?

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