Feijóo aprieta a Gayoso por tierra, mar y aire

El presidente Feijóo se ha planteado sacar adelante como sea y, sobre todo, cuanto antes, la fusión de Cai
Feijóo aprieta a Gayoso por tierra, mar y aire

El presidente Feijóo se ha planteado sacar adelante como sea y, sobre todo, cuanto antes, la fusión de Caixa Galicia y Caixanova. Para ello necesita al menos dos cosas: un informe supuestamente independiente que diga y vista bien lo que él ya dijo con su tele en directo, y, por otro, una ley que ponga fin al poder de Julio Gayoso, para lo cual le llega con detener su carrera por razones de edad. José Luis Méndez, en cambio, se salvará. Una vez alcanzados esos objetivos, restará el OK del Banco de España, que también se da por hecho, a riesgo de que a Mafo le saquen los colores en público a cuento de la gasolina del Frob para la fusión que abandera el socialista Narcís Serra en Cataluña. El presidente ha decidido jugar muy fuerte; por eso también aprieta a Gayoso por tierra, mar y aire. Como no pacte, parece evidente que irán a por él con la ley en la mano, y de la mano del BNG, ahora convertido en aliado preferente para el PP.

¿Perdió Caixanova toda su esperanza? No, pero poco le falta. Su principal valedor a estas alturas es el alcalde socialista de Vigo, Abel Caballero, que se defiende como puede, pero sin la munición de Feijóo. Otros posibles aliados de la tesis o simplemente de la táctica de Gayoso, que cuestiona la fusión por inviable, están por ahora menos visibles que Abel, pero haberlos, haylos. De todos modos, Feijóo va ganando en la batalla mediática y política, y a este paso terminará venciendo en la batalla final, la financiera, donde el poder del PP podría reforzarse, incluso a costa del de los alcaldes de las grandes ciudades, casi todos socialistas. Aquí se está jugando fuerte, al estilo de lo que ya vimos en Madrid, y solo queda por saberse qué hará finalmente Pachi Vázquez.

Si por un casual a algún auditor escrupuloso de KPMG se le ocurre escribir que la fusión no es la opción preferente, que algo ya han hablado de eso, no pasará tampoco nada. ¿Solución? Puede no ser la mejor opción, pero sí presentarse como viable, lo cual a Feijóo también le sirve para avalar su posición a priori ya favorable. Los que no saben donde meterse son los de Deloitte, que después de escribir lo que han escrito contra la fusión parecen condenados a la sentencia de KPMG, el nuevo sheriff justiciero de las finanzas gallegas. ¡Cuánto dinero y tiempo gastan unos y otros para hacer lo que ya está decidido políticamente!

¿Y las formas? Depende de cómo se cuente... Puede argumentarse que todo es legal y políticamente correcto, con respaldo de la Cámara, galleguidad made in BNG, solvencia garantizada por auditores independientes –y de Madrid–, o también puede contarse que las leyes no se hacen a medida de una persona, sino de la ciudadanía; que requieren sosiego y la búsqueda de consenso social ,y que a un auditor que se precie no se le debe decir jamás lo que tiene que escribir.

Hay un partido, el PSOE, que está en contra de todo este tinglado, pero tiene complicado decirlo. Hay una caja, Caixanova, que ya dijo bastante. Hay un alcalde, que se desgañita. Hay otro alcalde que confía en que A Coruña sea la sede de la caja resultante. Hay otro alcalde que no descarta que, si entre Vigo y A Coruña se lían mucho, le pueda tocar la lotería esta Navidad... Y es que Galicia es así. Y Feijóo, que es listo, sabe cómo funciona la aguja de marear. ¿O no?, que diría Mariano.

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