Las contradicciones de Touriño

Si Fraga era "o noso presidente" (digo era no por gusto, sino porque las encuestas le conceden apenas un telediario), To
Las contradicciones de Touriño
Si Fraga era "o noso presidente" (digo era no por gusto, sino porque las encuestas le conceden apenas un telediario), Touriño será "o novo presidente", según esos sondeos que pululan por aquí y por allá, en los que el PSdeG se despunta como la segunda fuerza política (y no me refiero sólo a los que baraja el propio PSdeG, en los que sólo faltaría que ganasen otros).

La calidad de "o novo presidente" no está exenta de mérito. Touriño llegó al liderato del PSdeG siendo poco popular (y esto no va con segundas), casi desconocido para los gallegos, y poco a poco se ha ido labrando un reconocimiento más que considerable. Bien es cierto también que el 'efecto Zapatero' ayudó lo suyo, y que el hastío político en Galicia, con un Fraga extraordinariamente activo para su edad, pero también extraordinariamente anciano para la vida pública, y un BNG en plena renovación, allanó el camino. Pero tambén es cierto que lidiar en la plaza del PSOE gallego, con peligrosos astados procedente de las ganaderías de las grandes ciudades atlánticas, no es moco de pavo.

En fin, que Touriño está donde está, a las puertas del triunfo, por méritos propios, tras recorrer un camino en el que ha tenido ayudas, pero también zancadillas.

Y es por eso que resulta especialmente sorprendente su postura sobre la corrupción en Galicia. Vino a decir el líder de los socialistas gallegos que desconocía casos concretos de corrupción en esta comunidad, entre otras incomprensibles declaraciones sobre el tema. Es muy preocupante la repentina amnesia Touriño, porque o bien su partido ha montado pantomimas intolerables al denunciar repetida y enérgicamente casos concretítisimos de corrupción en las diputaciones, por ejemplo, de Lugo y Ourense, o bien Madrid ejerce tan férreo control sobre el partido en Galicia que le obliga a caer en inconcebibles contradicciones como esta.

Menos mal que el líder socialista ha fichado al inventor del tan manido ZP, ese eslogan que tan bien ha funcionado (gracias, paradójicamente, a sus enemigos periodísticos, que de tanto usarlo lo han convertido en una marca consolidada. Los hay tan tontos que hacen favores al rival cuando pretenden insultarlo).

Quizás este asesor haga algo más que ponerle un nombre más moderno al candidato Touriño (lo de "Torito" parece más propio de una canción del Fari y ahora se estilan siglas tipo ZP, que en este caso no pueden ser TP, Touriño Presidente, por la revista, ni ET, Emilio Touriño, por el extraterrestre, ni EP, Emilio Pérez, por los discos de medio formato, y tampoco conviene EPT, Emilio Pérez Touriño, que se parece demasiado a ETT y no mola; y mucho menos Mister T, a no ser que quiera ganarse el voto de los horteras ochenteros). Quizás ese asesor también le ayude a ser más coherente, a disimular mejor el servilismo que parece tener hacia Ferraz y a asumir que el enemigo no es el BNG, que el BNG va a tener que ser, por suerte o por desgracia, compañero de viaje, a no ser que considere mejor para Galicia que Fraga siga gobernando, aunque sea en minoría, a entenderse con los nacionalistas.

Claro que también es posible que esté pensando en pactar con el PP para gobernar, una opción que las personas que contestaron a su encuesta no parecen ver con malos ojos, según aparece reflejado en los resultados del sondeo. Tal vez así se entienda su afán por eludir los problemas de corrupción que hay en Galicia.

Pero si es así (cosa que dudamos profundamente, todo sea dicho), y pese a que coincida con el nombre de la revista, sí le pueden poner las siglas TP, que no serán las de Touriño Presidente, sino Touriño Perdedor.

Como nos consta que don Emilio es de sobra inteligente para saber cual es el camino que ha de seguir, estamos seguros de que sabrá escoger las siglas que precisan tanto el partido que dirige como la comunidad a la que aspira gobernar.

Las contradicciones de Touriño