Caixas: Mucha confusión y pocas ideas claras

El que más y el que menos recuerda las veces que ha gritado o ha escuchado voces de que viene el lobo. Pero tambi
Caixas: Mucha confusión y pocas ideas claras

El que más y el que menos recuerda las veces que ha gritado o ha escuchado voces de que viene el lobo. Pero también todas aquellas ocasiones en las que alguien negó la llegada del lobo, y que por fin vino. El problema está en los lobos con collar, que los hay, porque, como escribe Saramago, traen palabras escritas sobre su cuello. Últimamente se les ha dado por la economía y escriben cosas horribles, como esos rumores que hacen caer la Bolsa a plomo.

Aquí en Galicia hay gente que aún se cree que los lobos son como los de antes, con perfiles propios de El bosque animado, a los que uno puede imaginar como vecinos del bandido Fendetestas o de la pobre Marica da Fame, con guión de Wenceslao Fernández Flórez, pero no, los lobos que bajan ahora de las montañas o que se desplazan desde la Meseta son mucho más terribles que los se merendaban ovejas. Son lobos de verdad, de los que meten miedo. Otra cosa es que vistan bien, enfundados por Armani o Hugo Boss y nos engañen con su atuendo y su sonrisa profidén. En definitiva, que hay mucho lobo suelto y demasiadas ovejas correteando sobre la pradera. A veces ignoramos que podemos acabar en la procesión de almas en pena de la Santa Compaña, pero mientras nos divertimos; por ejemplo enredando con las cajas, como quien juega al trompo o en la consola. Somos así, pero el cachondeo que nos traemos se nos puede acabar en cualquier momento, sobre todo si le tiramos de la lengua al lobo, porque los lobos de ahora siguen teniendo lengua. ¿Y todo esto es por la fusión? Digamos que más o menos. Quizá sí...

Son tantos los cuentos del lobo que hemos escuchado este duro invierno que incluso cuando se asoma la primavera no nos libramos de su presencia. Y lo peor es que nuestras ovejas en el fondo son unas inocentes. Exagerando un poco casi podríamos decir que son buena gente. O como la buena gente, para ser más precisos. Gente, al fin y al cabo, que se cree que Galicia existe y que incluso puede que sea una nación o cuando menos un país. Como mínimo, una comunidad autónoma.

No saben lo del cuento del lobo que viene, ni el del lobo que no viene pero que cuando llega devora. ¿Y Feijóo? No, el presidente está en este cuento pero él aún no lo sabe. Él se cree fuerte y cree que puede hacer uso de la fuerza. Tiene mayoría absoluta, cuidado ¿Entonces? Ah, puede ser que acierte o que no, depende. ¿De qué depende? Depende.

Mucha confusión y pocas ideas claras, por lo que se ve. Pues eso. Así está el proceso de fusión de las caixas. ¿Y Pachi? Le gusta la equitación, lo suyo es más de caballos que de lobos. Es de O Carballiño, cuidado. ¿Y Guillerme? Ah. Él lo tiene claro, los demás ya se verá...

Lo que pinta bien es lo de Pego. Sin duda. El ferrolano José Luis será siempre número uno. Haya fusión o no. De Ferrol también había venido Méndez para Coruña. Pues eso.

Y lo de A Coruña, ¿qué? Depende. Sobre todo de Vigo, ya lo verás.

¿Y Méndez? Sabe mucho más de lo que cuenta. Y lleva tanto tiempo callado que hablará, está cantado. ¿Y Gayoso? Puede con todo, o casi todo. Pues dicen que va mayor. Mentira.

¿Y vendrá el lobo? Ah...

>> POST DATA: La gobernanza

Hoy también hay reunión de las caixas. No es mucha novedad, porque reuniones –y cotilleos– sobre las cajas las hay todos los días, pero quizá la novedad está en que no habrá novedad. Al menos la gran novedad que se prometía desde la Xunta, en este culebrón que también dejó atrás el plazo de las 48 horas. Y es que a este paso, ni en nueve semanas y media.

¿Y qué toca hoy? Frustrada la gran cita prometida por Feijóo, acaso soñando ya con otra comparecencia televisada de esas que tanto le gustan y en las que, sin duda, se crece, toca gobernanza. ¿Y eso qué es? Algo así como la manera de organizarse. Vamos, esas cosas de ver quién manda aquí y desde dónde se manda. O desde dónde puede mandar José Luis Pego, si es que la cosa va finalmente adelante.

Dicen que van los que van –y no los que no van– porque así solo hablarán por las cajas los señores del consejo. También cuentan que Gayoso no será el mayor de esta cumbre de las caixas con el Banco de España y Facenda.

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