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El Gobierno de Honduras culpa al crimen organizado y a la oposición de la nueva caravana de migrantes

La tensión social podría acumularse sobre todo en México, cuya frontera es la puerta de entrada a los Estados Unidos, un revés que tendrá impacto militar en las fuerzas de seguridad estatales de ambos países.
El Gobierno de Honduras culpa al crimen organizado y a la oposición de la nueva caravana de migrantes
La caravana de migrantes hondureños que se dirigen caminando rumbo a Estados Unidos / DW.
La caravana de migrantes hondureños que se dirigen caminando rumbo a Estados Unidos / DW.

La meta de las enormes masas sociales que buscan huir de la miseria en el cinturón de la pobreza y los regímenes autoritarios que componen América Latina, es Estados Unidos, el país paradigma en el desarrollo occidental de la democracia, la economía y el sistema de vida moderno. Es por este motivo que una nueva y masiva caravana de migrantes ha salido desde América Central con destino a la llamada nación “más rica del mundo”.

Pero una vez más, utilizando el mismo argumento que en los dos últimos años, el Gobierno de Honduras, presidido por Juan Orlando Hernández, culpó este jueves al crimen organizado y a grupos opositores de la nueva caravana de migrantes, que este pasado miércoles salió de ese país centroamericano rumbo a Estados Unidos en busca de asilo.

Esto implica que una nueva ola de estallido social ha implosionado en Honduras, pero con un efecto a la inversa, pues no perjudica en cuanto a ingobernabilidad al régimen de Hernández, sino que genera una perturbación social, diplomática, migratoria y económica para EE UU, que ya tiene una inmensa carga fiscal y administrativa de 12 millones de inmigrantes indocumentados en su territorio.

“Los usan como escudos humanos”, dijo en una entrevista a la cadena Univision la vicecanciller de Honduras, Nelly Jerez, vía telefónica desde Charlotte, Carolina del Norte (EE UU). “Los usaron como escudos humanos”, denunció.

El miércoles por la tarde al menos dos grupos, convocados a través de las redes sociales, se dieron cita en dos puntos de San Pedro Sula para iniciar el viaje, primero hacia Corinto, fronterizo con Guatemala, y luego rumbo a México.

La tensión social podría acumularse sobre todo en México, cuya frontera es la puerta de entrada a los Estados Unidos, un revés que tendrá impacto militar en las fuerzas de seguridad estatales de ambos países, que resguardan el paso bilateral entre Ciudad Juárez (México) y El Paso, Texas (EE UU).

“Esto lo ha armado el coyotaje (traficantes de personas por los pasos fronterizos)”, indicó la vicecanciller Jerez. “Comienza aquí en Honduras, cruza Guatemala, sigue la trayectoria por México hasta llegar a la frontera sur con Estados Unidos”.

“Uno de los grupos, que salió desde una terminal de buses en San Pedro Sula, lo integran entre 500 y 750 personas”, reconoce la vicecanciller hondureña. “El segundo grupo lleva casi el mismo número de personas, principalmente mujeres y niños”, acotó. 

De esta forma queda en evidencia que los graves focos de crisis social y económica en países subdesarrollados con regímenes autoritarios como Honduras, tiene un efecto externo de repercusiones diplomáticas, comerciales, migratorias y humanitarias en EE UU. @mundiario