Buscar

El Gobierno estadounidense no está recibiendo nuevas solicitudes de DACA pese al fallo de la Corte Suprema

El sistema judicial le ha impuesto un contrapeso muy contundente a Trump al frenar su acción ilegal y unilateral de revocar el amparo que DACA les otorgar a los inmigrantes.
El Gobierno estadounidense no está recibiendo nuevas solicitudes de DACA pese al fallo de la Corte Suprema
Inmigrantes protestan en contra del rechazo del Gobierno al programa DACA en las afueras de la Casa Blanca, en Washington, EE UU / eluniversal.com
Inmigrantes protestan en contra del rechazo del Gobierno al programa DACA en las afueras de la Casa Blanca, en Washington, EE UU / eluniversal.com

La Administración de Donald Trump no opera bajo el Estado de derecho ni el respeto constitucional a los derechos humanos de una nación que se fundó bajo esos mismos principios. La justicia es subjetiva a los ojos del actual jefe de la Casa Blanca. Es por ello que pese al dictamen de la Corte Suprema, para Trump, de facto, el programa DACA ya no existe, aunque la letra jurídica del sistema judicial norteamericano la ratifique taxativamente mediante sentencia firme.

Y es que el Gobierno de EE UU no está ejecutando trámites de recepción de documentos de inmigrantes indocumentados que buscan optar por la residencia legal bajo el amparo del Programa de Acción Diferida (DACA, por sus siglas en inglés).

Es por esa razón que un grupo de senadores demócratas envió este miércoles una carta al director del Departamento de Seguridad Nacional, Chad Wolf, para pedirle que “cumpla con el fallo emitido en junio por la Corte Suprema de Justicia sobre la Acción Diferida de 2012 (DACA)”.

El pasado 18 de junio, el máximo tribunal de justicia negó un pedido del Gobierno de cancelar el programa argumentando que “la manera en cómo fue eliminado no era correcta”, esta fue una decisión similar a la adoptada por al menos cuatro tribunales inferiores, entre ellos la Corte de Apelaciones del 9no Circuito. 

La mayoría de los jueces determinó que “los esfuerzos del Gobierno para derogar las protecciones de deportación de unos 700.000 dreamers fueron arbitrarios y caprichosos, y por lo tanto, el programa debe ser reestablecido en su totalidad, incluyendo a dreamers que antes no habían solicitado el amparo”.

Esto implica que el sistema judicial le ha impuesto un contrapeso muy contundente a Trump al frenar su acción ilegal y unilateral de revocar el amparo que DACA les otorga a los inmigrantes que llegaron al país siendo niños, incluyendo a los estudiantes extranjeros que el propio presidente fuerza a ver clases presenciales en medio de la pandemia bajo la amenaza de expulsión y/o deportación. @mundiario