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EE UU no logra cumplir con el plazo y deja a más de 700 niños migrantes sin reunir con sus padres

Las políticas antiinmigrantes de la Administración de Trump han sido unas de las más criticadas hasta ahora gracias a que llegó a separar a más de 2.500 menores de sus padres inmigrantes luego de que estos cruzaran la frontera ilegalmente. Meses después, el Gobierno solo ha logrado devolver unos 1.800 niños.

EE UU no logra cumplir con el plazo y deja a más de 700 niños migrantes sin reunir con sus padres
Donald Trump, Presidente de EE UU. / Wikipedia
Donald Trump, Presidente de EE UU. / Wikipedia

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Natalia Souto

Natalia Souto

La autora, NATALIA SOUTO, es analista de la actualidad. @mundiario

Hace poco más de un mes, un juez ordenó la reunificación inmediata de los menores separados de sus padres migrantes fijando como fecha límite este 27 de julio. La fecha se ha cumplido y el Gobierno de Donald Trump solo ha podido reunificar a 1.800 menores de los más de 2.500 que habían sido apartados de sus padres. Los datos del Departamento de Justicia expresan que han devuelto 1.442 niños y adolescentes a sus padres en centros de detención. A su vez, expresan que otros 378 han sido puestos en libertad bajo “otras circunstancias apropiadas”, es decir, cediendo su custodia a padres, tíos o familiares cercanos. En total, el EE UU sigue a cargo de la custodia de unos 711 niños.

Según la Administración estadounidense, los más de 700 niños no fueron regresados debido a que sus padres no cumplen con los requisitos para una entrega con condiciones seguras. Los motivos que argumentan son padres que tienen antecedentes criminales, vínculos parentales que no han podido comprobar, que fueron deportados o que el padre tiene alguna enfermedad infecciosa.

Lo peor del caso es que tanto los niños que siguen sin ver a sus padres, como las familias que se han reunido, afrontan un panorama incierto. Por un lado, se desconoce si acaso los 700 menores podrán ver a sus padres próximamente ya que mucho de sus casos están ligados a los 431 padres que fueron deportados antes de que pudieran reunirse con sus hijos. Mientras, las familias que ya están reunidas afrontan a un Gobierno que está haciendo todo lo posible para deportarlos.

Dana Sabraw, juez del caso, ordenó que se suspendiese temporalmente la deportación de las familias recientemente reunificadas para poder garantizar que el derecho a asilo no sea vulnerado, sin embargo, el Gobierno mantiene firme su pulso intentando revertir la orden. Ante este panorama, la Unión Americana por las Libertades Civiles (ACLU) pidió al juez confirmar la suspensión que estipula que las órdenes de expulsión no se deben ejecutar hasta después de siete días luego de que las familias estén reunidas.

ACLU expresa en un comunicado, que las autoridades están abusando de los derechos de los migrantes quienes desconocen qué deben hacer. Además, evitan que reciban el debido asesoramiento y por lo tanto, están tomando decisiones apresuradas sin conocer sus derechos. “En un caso agentes de inmigración le dijeron a una madre que quería pedir asilo que, si lo hacía, el proceso tomaría de seis a ocho meses en los que no podría ver a su hija”, ejemplifica el comunicado. También señalan los casos en que los padres son “conducidos a salas con otras 30 o 50 personas” y allí deben tomar la decisión de “dejar o no a sus hijos en EE UU”.

Los Angeles Times expresa que los “cientos” de familias que han sido reunificadas han quedado en libertad bajo una orden de presentación ante el tribunal de migración. Otras han sido recluidas en un centro de migrantes. Lo peor del caso, es que las leyes desconocen este tipo de situaciones por lo que no existe una estructura correcta la cual deban seguir. Sin embargo, la norma creada en 1997 conocida como Acuerdo Flores, establece que ningún niño debe pasar más de 20 días en un centro de detención aunque esté en compañía de sus padres.

Manifestantes se reunieron este jueves en Washington frente al Senado para protestar contra el incumplimiento de la medida ordenada por un juez. Senadores demócratas se muestran críticos contra las acciones emprendidas por el Gobierno de Trump, mientras que los republicanos intentan ser más cautos con la crisis que desató la política de tolerancia cero de la Administración estadounidense. Trump detuvo las separaciones de padres e hijos el 26 de junio cuando miembros de su partido y la comunidad internacional criticaron la medida. @mundiario