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Las detenciones de niños migrantes en Texas provocan una crisis en la agencia de fronteras de EE UU

La revelación de la precaria situación de los menores en un puesto fronterizo provocó que el jefe interino, John Sanders, terminará por dejar su cargo en medio de la indignación.

Las detenciones de niños migrantes en Texas provocan una crisis en la agencia de fronteras de EE UU
Protesta en favor de los inmigrantes. / Twitter
Protesta en favor de los inmigrantes. / Twitter

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Rodrigo Chillitupa Tantas

Rodrigo Chillitupa Tantas

El autor, RODRIGO CHILLITUPA TANTAS, escribe en MUNDIARIO. Es periodista peruano de la Universidad Jaime Bausate y Meza. Trabajó como redactor en los periódicos Todo Sport, Nuevo Sol y el Grupo La República. Fue corresponsal en Segundo Enfoque de Argentina. Actualmente colabora con la revista CARETAS. @mundiario

Un verdadero escándalo ha provocado poner en tela de juicio la labor del Departamento de Fronteras de Estados Unidos. La situación precaria de unos 300 menores inmigrantes en el centro de Texas hizo que el jefe interino, John Sanders, dejará su cargo en medio de una gran indignación en el país norteamericano.

La primera información procedía del centro de detención de Clint, Texas, al este de El Paso. Un equipo de abogados tuvo acceso la semana pasada a las instalaciones, diseñadas para un centenar de detenidos, y pudo entrevistar a unos 50 menores para ver si se cumplían las condiciones legales de detención, según reporta El País.

Allí se encontraron con niños de 7 y 8 años que se hacían cargo de los más pequeños, niños sin pañales que se manchaban la ropa. La mayoría de los menores allí alojados no se había cambiado de ropa desde su llegada; algunos niños dijeron que no podían dormir por hambre, añade el análisis de El País.

Los niños no tenían cepillos de dientes, ni jabón, ni acceso a baños. Algunos llevaban allí un mes, a pesar de que la ley obliga a que sean entregados a los servicios sociales en tres días. Al menos 15 tenían gripe y otros 10 estaban en cuarentena por otras cuestiones médicas. Warren Binford, una de las abogadas, dijo a The New Yorker que los niños les explicaron que nadie se hacía cargo de los más pequeños.

El domingo, las autoridades confirmaron que 249 de los menores habían sido trasladados a otros centros de Texas. Esta zona es la que más presión está sufriendo por la llegada de familias inmigrantes centroamericanas en relación con los recursos que tiene. El lunes, sin embargo, el departamento dijo que había enviado de vuelta a 100 menores al centro de Clint, sin poder confirmar cuántos menores se encuentran allí actualmente, sentencia el citado medio. @mundiario