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Las consecuencias de la separación de familias de inmigrantes en EE UU

Los padres no solo han tenido que sufrir por no ver ni saber nada de sus hijos, el caso de los niños es mucho más preocupante ya que algunos han olvidado a sus progenitores y muchos otros presentan estrés postraumático.

Las consecuencias de la separación de familias de inmigrantes en EE UU
Familias migrantes en la frontera. / El Diario NY
Familias migrantes en la frontera. / El Diario NY

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Natalia Souto

Natalia Souto

Cronista de MUNDIARIO.

Las acciones de la Administración de Donald Trump en torno a la frontera entre EE UU y México han dejado terribles consecuencias no solo en términos de imagen para la nación, sino que ha repercutido de manera muy negativa contra las víctimas, especialmente contra los niños, quienes tras pasar meses separados de sus padres, ahora les han olvidado e incluso presentan problemas psicológicos a causa del trauma ocasionado por haber sido separados de sus padres repentinamente.

Tras la polémica que causó ver a los niños en jaulas y los audios que recorrían las redes, el presidente Donald Trump aceptó firmar una orden ejecutiva que evitaba que las familias fueran separadas cuando entraran ilegalmente a la frontera. Pero esto llega tarde para los más de 3.000 niños que ya han sido separado de sus padres y a que ahora viven distintos problemas.

Una orden judicial le ha dado un tiempo definido a las autoridades para reunir a las familias separadas, empezando rápidamente por los más pequeños. El juez especificó que los 102 niños menores de 5 años debían reunirse con sus padres antes del 10 de julio, una fecha con la que las autoridades no han podido cumplir, resultando en un límite máximo impuesto por el juez para el 26 de julio, cuando deberían estar reunidas todas las familias.

Pocos padres e hijos se han reunido y el encuentro fue agridulce. Liberados con grilletes electrónicos, los padres fueron corriendo por sus hijos, quienes ya no los recuerdan ya que al momento de su separación, seguían siendo muy jóvenes. Otros padres hablan de cómo sus hijos eran más animados y vivaces, siendo ahora más callados e introvertidos. También hay niños que antes de ser separados de sus padres sabían cómo ir al baño o comían lo que se les decía, ahora solo comen dulces y han olvidado ir al baño. El estrés que generó la separación está siendo más evidente con el paso de los días y los riesgos de estos pueden continuar ya que desde el Gobierno de EE UU han asegurado que la política de cero tolerancia se mantiene, el problema es que se desconoce cómo hará que funcione, resultando en una de las crisis migratorias más caóticas de la nación norteamericana. @mundiario