Buscar

MUNDIARIO

Obdulio y la libertad de expresión

Hoy nuestro amigo del alma nos trae una simpática anécdota sobre algo que le ocurrió por hacer uso de su derecho a expresarse libremente. / Texto de Humor de DosBufones.com

Obdulio y la libertad de expresión
Freedom.
Freedom.

Mario Barros

Escritor humorístico.

Resulta que mi amigo hace poco se enzarzó en una discusión sobre política en Facebook con un desconocido —al que llamaremos Reutilio— por dar una opinión sobre algo que posteó un amigo de ambos, al que llamaremos Celino. En otras palabras, el tal Reutilio mete la cuchareta en una conversación entre el Obdu y Celino sin que nadie lo haya invitado, Obdulio le responde, y ahí mismo se arma la bronca. Mientras aumenta el fragor de la batalla verbal, Celino se retira sigilosamente y disfruta como sus amigos, que no se conocían cinco minutos antes, ahora son enemigos acérrimos. Y todo por dar una opinión. ¿No es simpatiquísimo?

Es que el Obdu no aprende. Mira que le he dicho que hay tres temas sobre los que no vale la pena discutir: fútbol, política y religión. Pero a él le encanta el tiqui-tiqui. Dice que el tal Reutilio, le lanzó algunos dardos selectos, entre ellos, que revisara su definición de libertad de expresión y que se bajara del "caballo de la superioridad" en que se había montado al juzgar "al que piensa diferente". ¡Dime tú!

Pero mi amigo no se quedó callado. Respondió de esa forma deliciosamente sarcástica que ya conocemos:

"Muchas gracias por su lección de semántica, mi estimado desconocido. Ahora, si me lo permite, me voy corriendo a buscar el concepto de 'libertad de expresión' y después a llevarle pasto a mi ‘caballo de la superioridad’, no se me vaya a desnutrir mientras pierdo el tiempo lidiando con usted".

Tremendo este Obdulio, ¿no es cierto?

Nunca deja de asombrarme. @mundiario