Crónica de la primera dosis

Obdulio mientras recibía la primera dosis
Obdulio mientras recibía la primera dosis.

Mi amigo Obdulio ha dado el importante primer paso hacia la inmunización. Esperemos que no tropiece antes del segundo. / Texto de Humor de DosBufones.com

Crónica de la primera dosis

Este sábado me pusieron la primera dosis de la vacuna contra el Covid-19. Mis amigos me preguntan cómo es posible que siendo tan joven haya logrado vacunarme tan temprano. Mi respuesta: “Cosas buenas suceden cuando uno tiene un nombre como el mío”. Y como mis fans me han hecho miles de preguntas, aquí van algunas respuestas:

Fue la Pfizer. O por lo menos eso me dijeron. Hubiera preferido una vacuna con un nombre menos difícil, pero al que le tocó, le tocó.

La segunda dosis debe ser dentro de tres semanas, pero conmigo van a hacer una excepción y me la van a poner en veintiún días. Debe ser porque cuando uno tiene un nombre como el mío...

La enfermera que me pinchó fue tan amable que hasta le pidió a su compañera que tomara la foto que acompaña este texto. Y yo, en gesto de agradecimiento, le pedí que me pinchara el otro brazo también.

Las reacciones fueron terribles: vómitos, diarrea, hipertensión, migraña, fiebre, mareos, taquicardia y un principio de infarto. Bueno, eso es lo que dicen los que se oponen a la vacunación. A mí sólo me dio un leve dolorcillo en el brazo y ya.

¡Tuve que pagar $500 para que me la pusieran...! Mentira, no costó nada. O por lo menos a no me costó nada. No sé cuánto le costaría a mi seguro médico, pero tampoco me quiero enterar.

Pues así fue la cosa. Parece increíble que después de un año de angustias y sobresaltos haya podido dar este paso tan decisivo. Ahora, a esperar la segunda dosis, sin olvidar el tapabocas, la distancia social y el lavadito de manos. Porque el virus sigue ahí y no cree ni en su mamá.

Ni aunque su señora madre tenga un nombre como el mío. @mundiario

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