¿Qué hacían Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez cenando con Donald Trump en la Casa Blanca?

Georgina Rodríguez, empresaria; y Cristiano Ronaldo, futbolista. / @georginagio.
Diez años después de su última visita a Estados Unidos, el futbolista reapareció en Washington como invitado destacado en una cena de Estado ofrecida por Donald Trump al príncipe heredero saudí.

Cristiano Ronaldo volvió este martes a pisar suelo estadounidense tras una década de ausencia, y lo hizo en un escenario que pocos deportistas alcanzan: una cena oficial en la Casa Blanca. El astro portugués, figura del Al-Nassr saudí, formó parte de la delegación que acompañó al príncipe heredero Mohammed bin Salmán en su visita de Estado a Washington, un evento que el Gobierno estadounidense revestió con un protocolo reservado solo para jefes de Estado.

La presencia de Ronaldo no pasó desapercibida ni para Donald Trump ni para los invitados. El presidente estadounidense, que tomó la palabra durante el acto, dedicó unas palabras especialmente reveladoras al jugador portugués: su hijo menor, Barron Trump, de 19 años, estaba “emocionado” por conocerlo, asegurando entre risas que el encuentro había mejorado su propia reputación paterna: “Creo que ahora me respeta un poco más por haberle presentado a Cristiano”, bromeó.

El evento congregó a un variado elenco de figuras de la política, la tecnología y el deporte. En la misma mesa figuraron Elon Musk —en su primera aparición en la Casa Blanca desde su distanciamiento político—, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y destacados ejecutivos como Tim Cook o el productor David Ellison. Todos quedaron inmortalizados en un selfi tomado por el propio Ronaldo, imagen que rápidamente circuló por redes sociales.

Una visita con trasfondo diplomático y deportivo

Ronaldo asistió acompañado de su prometida, Georgina Rodríguez, quien aprovechó las horas previas para recorrer algunos monumentos icónicos de la capital estadounidense. Durante la cena, ambos fueron situados cerca de la mesa presidencial, un gesto que subraya la relevancia del jugador dentro de la estrategia saudí de proyección internacional.

El futbolista es actualmente la cara más visible del proyecto deportivo saudí. Su renovación con el Al-Nassr y su papel como embajador de la liga del país se enmarcan en la ambición de Arabia Saudí por lograr la organización del Mundial de 2034. La presencia de Ronaldo en un encuentro de estas características refuerza la imagen del país en ámbitos culturales, turísticos y deportivos, consolidando la alianza entre deporte de élite y diplomacia internacional.

Bin Salmán, recibido con honores de Estado

La agenda del príncipe heredero fue desplegada con el esplendor propio de las grandes visitas oficiales. La Casa Blanca recibió al líder saudí con alfombra roja, salvas de cañón, banda militar e inspección de tropas. Durante su encuentro bilateral, Trump ensalzó la labor de Bin Salmán, incluso en materia de derechos humanos, pese a que los informes de inteligencia estadounidenses responsabilizan al dirigente de la orden que acabó con el asesinato del periodista Jamal Khashoggi en 2018.

El regreso de Ronaldo a un país que durante años evitó

La cena marca también un hito personal para Cristiano Ronaldo: su retorno a Estados Unidos desde 2014. Durante años evitó viajar al país debido a la reapertura mediática y judicial del caso de una denuncia por presunta agresión sexual ocurrida en 2009, proceso que él siempre negó y que fue finalmente desestimado en 2023.

Con su situación aclarada y convertido en uno de los rostros más influyentes del deporte global, Ronaldo vuelve ahora a escena en el país que durante tanto tiempo supuso una incógnita legal. Su visita, envuelta en protocolo y resonancia mediática, confirma su vigencia como figura de alcance mundial más allá del terreno de juego. @mundiario