Máxima, una reina de blanco con tiara y joyas dignas de su estatus

Reina Máxima de Holanda. @ladymwindsor.
Reina Máxima de Holanda. / @ladymwindsor.
Las comparaciones son odiosas, pero pocas reinas lucen la cantidad de majestuosas joyas que Máxima de Países Bajos se da el lujo de exhibir.
Máxima, una reina de blanco con tiara y joyas dignas de su estatus

En muy pocas ocasiones vemos a reinas, como Letizia, lucir joyas magníficas en sus apariciones en público. Pero la excepción a la regla es sin duda Máxima de Países Bajos, una reina consorte que sabedora de su posición no teme a las críticas por lucir alhajas costosas y muy lujosas en público y cada vez que tiene oportunidad.

El Rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima de Países Bajos están de visita en Austria y en su honor el presidente Alexander Van der Bellen, y su esposa, Doris Schmidauer, han ofrecido una cena de gala celebrada en el palacio Belvedere de Viena.

Para la ocasión, Máxima no solo ha lucido una espectacular tiara, también otras joyas que han sido todo un espectáculo para los presentes. Máxima es una de las reinas que decide por elección lucir tiara en este tipo de eventos sin importar si son una monarquía o no, algo que no hacen otras consortes, como por ejemplo, Letizia. 

Máxima no tiene problema en lucir la joyería pesada y en esta ocasión se ha decantado por una de las más bonitas que hay en el joyero real, se trata de la tiara de la reina Ana. Esta perteneció a la gran duquesa Ana Pavlovna de Rusia, quien se casó con Guillermo II de Holanda y se trata de una apuesta con siete guirnaldas de diamantes coronadas por unas grandes perlas.

Se trata de una apuesta muy especial para la consorte al ser la primera tiara real que lució siendo aún la prometida del príncipe Guillermo. La entonces reina Beatriz se la prestó para que asistiera la boda de Haakon y Mette-Marit, en agosto de 2001, aunque en esa ocasión la lució sin las enormes perlas.

Desde entonces, la ha vuelto a lucir un sinnúmero de veces siempre con las perlas, y en esta ocasión, también llevó otra pieza imponente. Hablamos de un broche con forma de gran lazo decorado con cinco diamantes rosas, muy extraños para cualquier coleccionista. Del lazo principal se desprenden guirnaldas de las que cuelgan tres perlas en forma de pera y un lazo más pequeño.

La reina Máxima lució estas preciosas joyas con un vestido repetido. Se trata de una apuesta firmada por Stella McCartney en color blanco, diseño asimétrico y una manga oversize. Es un diseño imponente que hizo brillar a la consorte que coronó su estilo con unos labios color rojo. @mundiario

 

Máxima, una reina de blanco con tiara y joyas dignas de su estatus