Un jugador de la Liga MX rescinde su contrato por un episodio grave de racismo

Allan Saint-Maximin. / Instagram: st_maximin
El francés se marcha de México y queda libre tras un paso fugaz por el América.

La etapa de Allan Saint-Maximin en Club América se cerró de forma abrupta y dolorosa. Según informan medios mexicanos, el club anunció su salida tras la victoria ante Necaxa, apenas unos meses después de su llegada en agosto. La decisión no fue deportiva, sino humana. El francés comunicó un episodio de racismo sufrido por sus hijos que precipitó el final.

El futbolista expuso la situación al club y encontró respaldo institucional inmediato. Aun así, la convivencia deportiva se tensó en el día a día y el jugador solicitó la rescisión del contrato. La salida se acordó de mutuo acuerdo, dejando al extremo como agente libre. El mensaje fue claro: proteger a la familia estuvo por encima de todo.

En lo futbolístico, su paso fue breve y desigual. Disputó 16 partidos oficiales entre fase regular y liguilla, con tres goles y dos asistencias. Llegó como “bomba” del mercado y generó expectativas altas. El rendimiento no terminó de consolidarse en el campo.

André Jardine apoyó públicamente al jugador y ajustó roles para integrarlo. Incluso sacrificó continuidad de otros extremos para darle encaje competitivo. La respuesta del equipo, sin embargo, mostró que la estructura podía sostenerse sin él. La victoria ante Necaxa reforzó esa lectura.

Ahora, el futuro de Saint-Maximin queda abierto. Libre de contrato y con mercado por delante, podrá negociar destino sin ataduras. El caso deja un debate incómodo sobre la tolerancia y el entorno familiar en el fútbol profesional. Y un cierre que va más allá del marcador. @mundiario