Jamie Foxx desvela, con humor y emoción, el drama de salud que casi le cuesta la vida
Jamie Foxx, reconocido actor y comediante de 56 años, ha decidido compartir con el mundo el episodio más oscuro de su vida: el derrame cerebral que sufrió en abril de 2023 y que estuvo a punto de costarle la vida. Tras mantener el motivo de su hospitalización en secreto durante casi dos años, Foxx lo revela en su monólogo What Had Happened Was…, estrenado en Netflix este 10 de diciembre, un trabajo que ya le ha valido una nominación al Globo de Oro.
La noche del 11 de abril de 2023, Foxx sintió un intenso dolor de cabeza y pidió a su hija Corinne una aspirina. Minutos después, perdió el conocimiento y no despertó hasta más de tres semanas después. Fue su hermana Deidra Dixon quien reaccionó rápidamente al notar la gravedad de la situación y lo llevó al hospital Piedmont de Atlanta, guiada, según sus propias palabras, por un "presentimiento". Allí, los médicos diagnosticaron que Foxx estaba sufriendo una hemorragia cerebral que requería una intervención quirúrgica inmediata para salvarle la vida.
“El médico le dijo a mi hermana que, sin esa operación, moriría”, recuerda el actor en su monólogo. A pesar del dramatismo del momento, Foxx aprovecha su característico humor para relatar cómo, mientras estaba inconsciente, soñó con "un túnel cálido" en el que temió encontrarse con el diablo, al que confundió con el rapero Sean Combs, en referencia a los escándalos legales que rodean a este último.
Tras superar la cirugía, Foxx comenzó un arduo proceso de recuperación que él mismo describe como "el peor año" de su vida. Fue trasladado a un centro de rehabilitación en Chicago, donde despertó el 4 de mayo de 2023 en una silla de ruedas, incapaz de caminar o incluso de realizar tareas básicas. “Lo perdí todo: mi movilidad, mi independencia… pero no mi sentido del humor”, explica, destacando que su capacidad para hacer reír fue su ancla emocional durante ese tiempo.
Su familia, especialmente su hija Corinne y su hermana Deidra, se encargaron de preservar su privacidad en medio de las especulaciones públicas. “No querían que me vierais en esas condiciones, y yo tampoco lo quería”, admite. Durante meses, Foxx evitó apariciones públicas mientras se centraba en recuperar su salud.
Humor frente al misterio y las teorías
A lo largo de su monólogo, Foxx se burla de las teorías conspirativas que surgieron en internet durante su ausencia, incluyendo rumores que lo acusaban de haber sido reemplazado por un clon. “¿De verdad creíais eso? Pues tengo algo que deciros: que os jodan”, bromea con desparpajo.
El actor también aprovecha para abordar indirectamente los rumores que vinculaban su hospitalización con fiestas organizadas por Sean Combs, acusado recientemente de numerosos abusos. “Me fui temprano de esas fiestas… a las nueve”, señala entre risas, quitándole peso a las teorías sensacionalistas.
El estreno de What Had Happened Was… marca no solo el regreso de Foxx al centro de atención, sino también su deseo de pasar página tras esta dura experiencia. En el especial, el actor no solo narra su historia, sino que canta, baila y emociona al público, demostrando que ha recuperado su forma física y artística.
Entre sus próximos proyectos destacan Tin Soldier, un thriller en el que comparte pantalla con Robert De Niro, y De vuelta a la acción, una comedia protagonizada junto a Cameron Diaz que estaba rodando cuando sufrió el derrame cerebral.
“Quiero que me veáis así”, dice con orgullo Foxx, refiriéndose a su recuperación casi total. Su historia, contada con una mezcla de humor y vulnerabilidad, inspira a quienes enfrentan desafíos médicos similares y refuerza su posición como uno de los artistas más versátiles y resilientes de Hollywood. @mundiario