James Harden, demandado por negligencia tras una presunta agresión sexual en su casa

Balón oficial de la NBA. / Pixabay
La acción civil acusa a la estrella de la NBA de negligencia por la conducta de su seguridad en una fiesta en 2024.

La estrella de los Clippers, James Harden, ha sido demandado por presunta negligencia vinculada a una agresión sexual cometida, según la acusación, por su sobrino en una fiesta privada en su residencia de Houston la pasada Nochevieja. El caso fue presentado en el condado de Harris, Texas, e incluye la solicitud de un juicio con jurado por parte de la denunciante, Marisa Watley. La demanda busca compensaciones económicas y daños punitivos.

Según el relato judicial, publicado en varios medios estadounidenses, Watley acudió a la celebración junto a dos amigas y habría sido agredida sexualmente mientras se encontraba inconsciente por Justice Armani Blackburn, sobrino de Harden. Posteriormente, las amigas fueron expulsadas de la vivienda, dejando a la víctima dentro. Intentaron alertar a la familia del jugador, pero según la denuncia, el personal de seguridad no actuó con la debida diligencia.

La acusación sostiene que Harden es responsable civil indirecto por la pasividad de su equipo de seguridad, que supuestamente desestimó alertas externas y no identificó adecuadamente a la víctima. Watley denuncia que esa omisión permitió que se consumara la agresión. Los abogados de la demandante han sido tajantes: el caso se llevará hasta las últimas consecuencias en la vía civil.

En declaraciones públicas, Watley se mostró consternada por lo sucedido y especialmente crítica con el comportamiento del personal de Harden. Asegura que lo vivido fue traumático, pero que busca justicia no solo para ella, sino como precedente frente a posibles futuras omisiones en situaciones similares. La demanda apunta a endurecer las responsabilidades en fiestas privadas donde hay personal contratado.

Por ahora, ni James Harden ni representantes legales han emitido una respuesta oficial. El caso se desarrolla en medio del receso de temporada de la NBA, aunque su impacto va más allá del deporte. La figura del escolta queda, de momento, expuesta ante un proceso judicial que podría sacudir su imagen pública, con implicaciones tanto personales como contractuales. @mundiario