La estrategia de Meghan Markle: menos televisión y más control sobre su imagen

Meghan Markel, duquesa de Sussex. / Netflix.

La duquesa de Sussex ha decidido cerrar su etapa televisiva en Netflix tras dos temporadas y un especial navideño. El proyecto, centrado en el estilo de vida y la cocina, no continuará como serie regular, mientras Meghan Markle apuesta ahora por reforzar su marca comercial y su labor filantrópica.

La aventura televisiva de Meghan Markle en Netflix ha llegado a su fin. Según fuentes cercanas citadas por el medio estadounidense Page Six, la serie Con amor, Meghan no tendrá continuidad en la plataforma, una decisión que responde más a una reflexión personal y estratégica que a un anuncio oficial de cancelación. La propia duquesa de Sussex habría considerado que el formato le exigía una dedicación excesiva y que, de cara a 2026, prefiere concentrar sus esfuerzos en otros proyectos.

Tras dos temporadas y un especial navideño, el programa se despide sin que Netflix haya hecho públicos los datos de audiencia. No obstante, la segunda tanda de episodios, estrenada el pasado mes de agosto, no logró colarse en el Top 10 de los contenidos más vistos, un detalle que ha alimentado las especulaciones sobre la viabilidad a largo plazo del formato. Distinto fue el caso del especial de Navidad, que sí obtuvo una acogida más favorable y mantiene abierta la posibilidad —aunque sin planes concretos— de realizar entregas puntuales en fechas señaladas.

La decisión marca un giro claro en la hoja de ruta de Meghan Markle. A partir de ahora, su prioridad será el desarrollo de su firma de estilo de vida, As Ever, así como el impulso de las iniciativas vinculadas a su fundación. En este nuevo enfoque, la ex actriz no abandona del todo el contenido doméstico y gastronómico que la serie había popularizado, pero lo traslada a un terreno más controlado: las redes sociales y las acciones promocionales de su propia marca. Según las mismas fuentes, los seguidores podrán seguir viendo propuestas de cocina y manualidades, aunque integradas de forma más elaborada en su estrategia comercial.

Con amor, Meghan se estrenó el 4 de marzo de 2025 con ocho episodios que despertaron una notable expectación. El interés no era casual: el proyecto llegaba después del impacto mediático de Harry y Meghan (2022), la miniserie documental en la que los duques de Sussex abordaron su ruptura con la familia real británica, los conflictos con la prensa sensacionalista y cuestiones históricas y sociales de mayor calado. Frente a ese tono confesional y polémico, el nuevo programa apostó por una narrativa mucho más amable y cotidiana.

La serie se inscribía en el género del “lifestyle televisivo”, con recetas, consejos domésticos, invitados diversos y demostraciones prácticas relacionadas con el hogar. Un formato ya transitado por otras celebridades como Martha Stewart, Gwyneth Paltrow o Pamela Anderson, y que buscaba deliberadamente alejarse de cualquier referencia a la monarquía británica. Esa elección fue interpretada por algunos observadores como un intento de normalización de la imagen pública de Meghan y de rebajar la tensión mediática en torno a los Sussex.

Con amor, Meghan, la serie de estilo de vida de Meghan Markle. / Netflix.

Pese a las críticas que recibió —desde escenas consideradas artificiales hasta recomendaciones domésticas vistas como poco realistas—, la serie cumplió con su planteamiento inicial: ofrecer contenidos ligeros y aspiracionales, sin polémicas ni reproches al pasado. En ese sentido, Con amor, Meghan sentó las bases de una etapa más pragmática y empresarial para la duquesa, centrada en construir una identidad propia al margen de la realeza.

Con el cierre del proyecto en Netflix, Meghan Markle confirma así un cambio de ciclo. Menos exposición televisiva, más control sobre su agenda y una apuesta clara por consolidar su marca personal y su actividad filantrópica. Un movimiento que redefine su relación con las grandes plataformas y que anticipa una presencia pública más selectiva y estratégica en los próximos años. @mundiario