Del beso de los Sussex en La Haya a la aparición familiar de los Windsor

Meghan Markle y el príncipe Harry, duques de Sussex; y el príncipe Guillermo junto a Kate Middleton, duques de Cambridge. / RR SS.
Meghan Markle y el príncipe Harry, duques de Sussex; y el príncipe Guillermo junto a Kate Middleton, duques de Cambridge. / RR SS.

La familia real británica se muestra unida en el Domingo de Pascua mientras Meghan Markle y el príncipe Harry desatan todo su amor en un escenario público desde Países Bajos.

Del beso de los Sussex en La Haya a la aparición familiar de los Windsor

Meghan Markle y el príncipe Harry se encuentran en La Haya, Países Bajos, gozando de un baño de masas a raíz de los Juegos Invictus, un evento deportivo fundado por el duque de Sussex en 2014 y que por ahora sigue patrocinando debido a que nada tiene que ver con la familia real.

La pareja no apareció con sus hijos, Archie Harrison y Lilibet Diana Mountbatten-Windsor, pero igualmente han derrochado simpatía, humor y amor desde que llegaron ha aquella tierra tan lejana de EE UU. Claro que su presencia no ha estado exenta de polémica y es que mucho se ha hablado del desplante de los Sussex a Isabel II por la misa en honor al príncipe Felipe de Edimburgo al que asistió la familia al completo.

Los Sussex aseguraron que no asistirían debido a que en Reino Unido no contaban con protección especial debido a que no eran miembros en activo de la monarquía, mientras que en Países Bajos consiguieron el estado ‘VIP’ gracias a la magnitud del evento en el que participan, por tal, si habría protección del Estado en el lugar.

Derroche de amor y elegancia de los Sussex

Desde que se dejaron ver de forma pública, los Sussex se han mostrado como una unidad. Guapos y célebres, la pareja ha derrochado mucha simpatía en cada acto protagonizado dejando ver que por ahora, su participación en los Juegos Invictus es una maravilla. Meghan claro está, ha estado en el foco de la prensa por su estilo y elegancia.

Como es habitual en la duquesa, se ha dejado ver con una serie de looks dominados por elegantes pantalones y en todo ellos ha dominado el dúo blanco y negro o alguno de los dos colores. En su primera aparición, Markle se dejó ver con un traje de Valentino de color blanco que se le veía algo grande, pero no dejaba de ser sumamente estiloso. Es un modelo de chaqueta cruzada realizada en lana con doble botonadura y pantalón ancho.

La prenda forma parte de la colección Primavera Verano 2022 de Pierpaolo Piccioli y la duquesa de Sussex lo combinó con un bolso tipo sobre del mismo tono de la firma One Stud. Como si no hubiese sido suficiente en su despliegue de estilo, Markle se dejó ver con unos salones blancos de Aquazzura que le vimos por primera vez en la recepción por su boda con el príncipe Harry. Los guiños a Diana no faltaron y es que para ese primer día se dejó ver el reloj Tank de Cartier que perteneció a la princesa junto a un colgante el colgante de Sophie Lis con diamantes y rubíes, una pulsera con cadena al dedo de la firma Catbird y los mismos pendientes de diamantes de Cartier que llevó en su boda.

 

Para su segundo día en La Haya, la duquesa de Sussex se decidió por el negro. Llevó un look más cómodo compuesto por una chaqueta corta negra en tweed de Celine sobre una sencilla camiseta blanca. Combinó el look con bolso también negro de la misma firma francesa y unos vaqueros Moussy Vintage que dejaban a la vista unas clásicas bailarinas en color beige con la punta negra de Chanel. A diferencia del primer día, llevó su largo cabello en una coleta y no se desprendió de sus lentes tipo aviador.

Y llegamos al tercer y más llamativo día. Los Sussex se dejaron ver en la inauguración de los juegos en La Haya donde la pareja incluso compartió un tierno beso ante los presentes. Fue Markle la encargada de presentar a Harry de quien dijo sentirse muy “orgullosa” siendo un “increíble esposo” a quien “no podría amar y respetar más”. La duquesa destacó su carrera militar y ser el fundador de los juegos en honor a los veteranos además de ser “el padre de nuestros de pequeños, Archie y Lili”. Para una ocasión tan memorable, vimos llevar a Markle pantalón negro y un llamativo body con escote Bardot y efecto cruzado de la firma Khaite. Remató su estilo con unos Manolo Balhnik, una gargantilla dorada Just un Clou de Cartier y pendientes de diamante de la firma Lorraine Schwartzman.

Tomados de la mano casi en cualquier momento, mostrando miradas cariñosas y compartiendo momentos tiernos, los Sussex no han viajado solos a La Haya, lo han hecho acompañados de un equipo de Netflix que está filmando sus pasos por el lugar con motivo del documental que lanzarán bajo el sello de Archie Productions para impulsar la importancia de los juegos.

 

Los Windsor, unidad familiar ante todo

De Países Bajos nos vamos a Reino Unido. Nos encontramos a la familia real británica sin Isabel II asistiendo a la misa por el Domingo de Pascua donde se han visto más unidos que nunca mientras los miembros díscolos de la familia hacen de lo suyo en otro país.

A la cita tampoco han asistiendo el príncipe Carlos de Gales y la duquesa Camilla. Por lo que el servicio en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor ha estado presidido por el príncipe Guillermo y Kate Middleton, quienes asistieron junto a sus dos hijos mayores, el príncipe George y la princesa Charlotte. Junto a ellos hemos visto a la princesa Eugenia, a Zara Tindall, Peter Philips o los Wessex.

En el debut de los príncipes de Cambridge, hemos visto a la familia uniformada. Así nos encontramos con todos luciendo diferentes tonalidades de azul con el duque de Cambridge y su hijo mayor de traje y corbata. Kate se decidió por un vestido en azul claro de Emilia Wickstead con falda de vuelo, cinturón y solapas. En su cabeza destacó una diadema de crepé firmado por Jane Taylor, mientras que como joyas destacaron los pendientes de perlas de Cassandra Goad y su inseparable anillo de pedida. Por su parte, la única niña de la familia lució un vestido de flores con cuello de bebé y adorno de nido de abeja que conjuntó con chaqueta de punto azul marino, zapatos negros y leotardos azules.

 

 

En el otro lado estaban la condesa Sofia de Wessex y su hija, Lady Louise Windsor. La condesa se dejó ver con un vestido en tono azul con estampado floral de la marca Soler. Combinó el diseño con un tocado de plumas en el mismo tono y un bolso diseñado por Sofía de Habsburgo. Por su parte, la joven Louise empieza a destacar y para esta ocasión se dejó ver con un precioso vestido midi vaporoso en color rosa con escote en V y ajuste en la cintura. El diseño de la firma Hush lo combinó con sombrero estilo boina en color crema que lo llevó ligeramente de lado.

La princesa Eugenia de York apareció junto a su primo Peter Phillips y las hijas de este, dejando ver su amor por los vestidos con estampado floral. En esta ocasión se decidió por uno de la firma Peter Pilotto, el mismo que escogió para su boda, con fondo azul oscuro y flores en amarillo y blanco. Se decantó por salones en color tierra de Gianvito Rossi y un tocado de Emily London.

 

Finalmente nos encontramos con la nieta mayor de Isabel II, Zara Phillips. La hija de la princesa Ana se dejó ver con un vestido manga larga en negro con lunares blancos de LK Bennett que combinó con salones en color nude y bolso azul marino. Como siempre, la familia se mostró unida y sonriente, sin que parezca afectarles mucho las aventuras de Meghan y Harry como independientes de la monarquía. @mundiario

 

Del beso de los Sussex en La Haya a la aparición familiar de los Windsor