¿Zak Brown sacrificó a Piastri para coronar a Norris en Abu Dabi?

Lando Norris y Oscar Piastri. / @mclarenf1
Verstappen ganó la carrera, pero McLaren decidió el título con la gestión.

El Mundial 2025 encontró un desenlace menos dramático de lo esperado, pero igualmente trascendental. Lando Norris se proclamó campeón tras terminar tercero en Abu Dhabi, poniendo fin al reinado de Max Verstappen. El británico llegó al último acto con la calculadora en la mano y un plan táctico diseñado para evitar sobresaltos en Yas Marina. La escudería papaya no dio margen a la épica; simplemente fue eficiente.

McLaren, impecable en estrategia, sacrificó a Oscar Piastri para proteger cada movimiento de Norris. Verstappen venció la carrera con autoridad y firmó la pole, pero necesitaba algo más que su propio talento para destronar al nuevo campeón. Por solo dos puntos, 423 a 421, el número 4 escribió su primera página de oro. El automovilismo respira cambio generacional.

El MCL39, probablemente el coche más competitivo del año, justificó con creces el triunfo. McLaren colocó a sus dos pilotos entre los tres primeros del Mundial, con un Piastri que durante muchos meses pareció aspirante directo al título. Verstappen acumuló ocho victorias, Norris y Piastri siete, pero el empujón final del británico en México y Brasil resultó definitivo para inclinar la balanza.

La carrera dejó momentos de tensión: Leclerc presionó de inicio y Tsunoda complicó la lectura estratégica. Norris llegó a saltarse pista en su lucha con el japonés, pero fue el piloto de Red Bull quien acabó penalizado. Una resolución que volvió a exponer la inconsistencia de la FIA, aunque nada logró desviar el pulso competitivo de McLaren. La autoridad papaya fue incontestable.

España también celebró un cierre notable. Fernando Alonso terminó sexto en Abu Dhabi y concluyó décimo en la general, mientras Carlos Sainz finalizó noveno pese a una carrera final discreta. Norris, nuevo rey mundial, es el primer piloto de McLaren campeón desde Lewis Hamilton en 2008. El relevo generacional ya no es un rumor: es una realidad con color papaya.@mundiario