Max Verstappen ya mira de cerca un registro histórico de Lewis Hamilton
Max Verstappen no corre, devora circuitos. Lo que hizo en el Gran Premio de Estados Unidos 2025 fue una exhibición de poder, precisión y carácter. El neerlandés dominó cada sesión del fin de semana: pole, sprint, carrera… y lo hizo con una superioridad que recuerda a los grandes imperios de la Fórmula 1. Austin fue suyo desde la primera curva, y nadie —ni Norris, ni Leclerc, ni Piastri— pudo siquiera rozar su sombra.
Con esta victoria, Verstappen suma 68 triunfos en la F1, quedando a solo dos del récord absoluto de Lewis Hamilton (seis en total: cinco en Austin y una en Indianápolis). Pero más allá de los números, lo que impresiona es la forma: Verstappen no solo gana, arrastra. Su estilo agresivo pero calculado, su capacidad para leer la carrera y su temple bajo presión lo han convertido en el piloto más temido de la parrilla.
A sus 28 años, “Mad Max” ya no es solo el heredero de los grandes, es el referente. Su madurez deportiva se refleja en cómo gestiona los neumáticos, cómo responde a los cambios de estrategia y cómo convierte cada oportunidad en oro. En Austin, su ventaja llegó a superar los diez segundos, y ni siquiera las paradas en boxes alteraron su dominio.
Lo que está en juego ahora no es solo el campeonato de 2025 —donde ya está a solo 40 puntos del líder Oscar Piastri— sino la historia misma. Verstappen está escribiendo su legado con tinta indeleble, y cada carrera es un capítulo que lo acerca al Olimpo de la F1. Si mantiene este ritmo, no solo superará a Hamilton, sino que lo hará con una narrativa mucho más feroz.
Austin fue testigo de una coronación silenciosa. No hubo sorpresas, solo confirmaciones: Max Verstappen es el amo y señor del GP de Estados Unidos, y quizás, del futuro de la Fórmula 1. El resto de la parrilla puede competir, pero él ya está jugando en otra liga. @mundiario