Fernando Alonso y el pequeño milagro de Suzuka

Fernando Alonso, piloto de F1. / @astonmartinF1
Sin puntos pero con orgullo, el experimentado piloto asturiano firmó una de sus mejores carreras pese a las debilidades del coche de Aston Martin.

En un circuito donde adelantar roza lo imposible, Fernando Alonso estuvo a punto de entrar en los puntos, pilotando un coche que no está a la altura de su talento. Finalizó en la 11ª posición, resistió el embate de Tsunoda y sacó más de lo que parecía posible de su Aston Martin. Como él mismo afirmó ante las cámaras de Dazn, fue “un pequeño milagro”. Y no exageraba: en Suzuka, la remontada parecía estar vetada para su monoplaza.

A lo largo del fin de semana, Fernando ya había pintado en gris el panorama. Falta de agarre, sin velocidad punta, sin ritmo. Lo sabía antes de empezar y, aun así, firmó una actuación que no se verá en los resúmenes, pero quedará en su memoria. Suzuka fue Mónaco sin glamur, pero con mucha dignidad.  

La broma final —“si descalifican a dos o tres, cogemos puntos”— resume bien su mezcla de resignación e ironía. No se rindió, protegió su posición y aguantó cuando el coche pedía lo contrario. En un calendario de grandes premios, el de Japón no brillará, pero Alonso se fue con el trabajo bien hecho.  

Ahora toca Bahrein, donde el coche fue misterioso en pretemporada. Alonso quiere aprovechar cada libre como una oportunidad. “Estuvimos ahí, casi le dimos al palo”, dijo. Porque sabe que aunque la tabla diga lo contrario, su nivel sigue estando donde siempre ha estado: arriba.  

Y como él mismo recordó, hay circuitos donde la magia del sábado marca el domingo. Suzuka fue otro ejemplo. Si llegan mejoras, si vuelve algo de suerte, si el coche le sigue el ritmo a su talento… entonces quizá, en otra carrera anónima, el milagro sí traiga puntos. Pero mientras tanto, sigue resistiendo.  @mundiario