Fernando Alonso firma un año colosal: 24-0 a Stroll y sexto en Abu Dabi
Fernando Alonso ha vuelto a firmar una clasificación magistral para cerrar un año que, pese a los resultados, será recordado como una obra brillante. Sexto en la parrilla de Abu Dabi con un Aston Martin lejos de la élite, el asturiano certifica un 24-0 demoledor sobre Lance Stroll en sábados. El dato, histórico en la Fórmula 1 moderna, sostiene una temporada de enorme mérito en clave personal.
El español repitió lo que ya había logrado frente a Nelson Piquet en Renault 2008 o Stoffel Vandoorne en McLaren 2018: barrer a su compañero de equipo sin una sola grieta. La superioridad de Alonso ha sido absoluta en clasificación, donde el cronómetro, juez incuestionable del automovilismo, ha vuelto a señalarle como un experto insuperable en la vuelta a vida o muerte.
Sus palabras tras la sesión en Yas Marina resumen su filosofía: “No hace falta que lo diga yo, el cronómetro dicta sentencia”. Alonso insistió en que los resultados dependen del coche y que este año no ha sido brillante en puntos, pero sí en sensación interna. “Es imposible explicarlo en casa”, deslizó. La dimensión emocional, respeto incluido, se ha disparado en el paddock.
El asturiano recalcó que se siente valorado como nunca y que este curso puede ser uno de los más significativos de su carrera. La capacidad de sacar rendimiento de un monoplaza que rozó la eliminación en Q1 en varias citas confirma que, a nivel de pilotaje, Fernando ha vivido un año colosal. Ha exprimido cada sábado como si fuese el último, dejando huella en cada circuito.
En Abu Dhabi, Alonso vuelve a recordarnos por qué sigue siendo una figura capital de la Fórmula 1. Su velocidad, experiencia y protesta silenciosa contra el conformismo hacen que cada sesión tenga una épica propia. Aunque el Aston Martin no haya estado a la altura, Fernando ha demostrado una vez más que sigue siendo un piloto de élite mundial. Y el cronómetro, como siempre, lo confirma. @mundiario