Christian Horner, en el ojo del huracán: rumores de despido sacuden a Red Bull

Christian Horner, director de Red Bull Racing. / Instagram: christianhorner
Medios austriacos avivan rumores sobre la salida del directivo inglés tras Imola.

Christian Horner ha sido, desde 2005, el rostro visible de un proyecto que cambió la historia de la Fórmula 1. Bajo su batuta, Red Bull pasó de ser una aventura publicitaria a una maquinaria de títulos. Sin embargo, todo imperio se erosiona desde dentro, y los últimos rumores sobre su posible salida revelan grietas más profundas que un simple bache deportivo.

El diario Osterreicher Zeitung ha soltado la bomba: Horner podría ser despedido tras el GP de Emilia Romagna. La hipótesis, más que un hecho, ha puesto en alerta a todo el paddock. Aunque medios como GPFans han salido al paso desmintiendo la información, la posibilidad ha reabierto una herida que nunca terminó de cerrarse tras el escándalo interno del año pasado.

Desde la muerte de Dietrich Mateschitz, fundador y alma de Red Bull, la escudería ha vivido una guerra de poder silenciosa pero devastadora. Horner, pese a salir fortalecido entonces, ha perdido apoyos clave, especialmente entre los Verstappen y Helmut Marko. Ahora, con la presión del rendimiento y la política interna, su estabilidad parece más frágil que nunca.

¿Franz Tost al relevo?

El veterano exjefe de la filial AlphaTauri suena como opción lógica, aunque en la F1 las filtraciones interesadas son más comunes que los adelantamientos. También se menciona a Oliver Oakes, cuyo entorno no es precisamente ajeno a la polémica. Todo suena más a ruido de fondo que a movimientos concretos, pero el runrún nunca aparece por casualidad.

Christian Horner ha sobrevivido a pilotos rebeldes, temporadas grises y conflictos internos. Pero la Fórmula 1 no perdona ni el desgaste ni el estancamiento. Hoy su puesto parece seguro, pero el hecho de que se cuestione su continuidad ya es una noticia en sí misma. Y en este negocio, cuando se abre la puerta de salida, rara vez vuelve a cerrarse del todo. @mundiario