La Zona Franca de Vigo analiza con notorias contradicciones el mapa empresarial de Galicia

Abel Caballero y David Regades. / Mundiario
Abel Caballero con David Regades, su hombre de confianza en la Zona Franca de Vigo. / Mundiario
En unos casos, el informe Ardán excluye filiales de multinacionales con sede en Galicia y en otros no. Admite firmas patrimoniales pero excluye a Abanca. MUNDIARIO revisa su último informe.
La Zona Franca de Vigo analiza con notorias contradicciones el mapa empresarial de Galicia

Con datos del año 2019, el informe Ardán, del Consorcio Zona Franca de Vigo, elaboró un ranking de veinticinco grupos consolidados –los denomina Agrupaciones empresariales con sede social en Galicia–, que, cuando menos, es contradictorio. 

En unos casos, el informe Ardán excluye filiales de multinacionales con sede en Galicia y en otros no, caso de Lactalis, Votorantim –parte de la antigua Cimpor–, Showa Denko Carbón –antes SGL Carbón– o Dalphi Metal.

Situada en la órbita de poder de David Regades colocado en la Zona Franca de Vigo por el alcalde Abel Caballero–, Ardán es una fuente a menudo útil para conocer el mapa de empresas, pero empaña algunos de sus informes con errores de bulto, donde mezcla datos correctos y otros que son meras invenciones: basta ver, como alerta Economía Digital, el caso de Inditex.

Al grupo de Amancio Ortega le atribuye, por ejemplo, unos ingresos agregados en 2019 de 35.332,8 millones de euros, cuando su cifra de negocio consolidada, sin contar con la facturación entre filiales y matriz, fue en ese año de 28.282 millones de euros.

Datos de empresas de Galicia.

En Ardán, ni rastro de Abanca, Nosa Terra XXI, Campo y Finisterre, Comar, Inveravante, Inversiones Subel, Megasa, Rosp Corunna o Anjoca.

Nombres clave en el mapa empresarial de Galicia

En el ranking de los supuestos 10 grandes grupos de Galicia figuran Inditex, Gadisa, Vegalsa, Jealsa, Coren, Finsa, Nueva Pescanova, Froiz, SanJose y Lactalis. La realidad empresarial de Galicia es distinta.

Ni en este listado ni siquiera en el ampliado a 25 –véase el cuadro– aparece rastro de otros grupos como Abanca, Nosa Terra XXI –la propietaria de Naviera Elcano–, Campo y Finisterre –todo un grupo histórico en Galicia–, Frinsa –el grupo de Ramiro Carregal, a pesar de sus elevadas ventas (588 millones en 2020)–, Comar –la agrupación de empresas de ocio, juego y casinos de José Collazo–, Inversiones Subel –el grupo fundado por José Fernández Somoza, de Azkar, ahora Dachser Iberia–, Inveravante –el grupo creado por Manuel Jove–, Rosp Corunna –el emporio de la hija de Amancio Ortega y Rosalía Mera–, el grupo Megasa o Anjoca, el grupo inmobiliario de Ángel Jove, hermano de Manuel Jove.

La mayoría de estos grandes grupos genuinamente gallegos, en general diversificados dentro y fuera de España, tienen su sede o a su propietario en Galicia y sus ingresos consolidados o de raíz común exigen una investigación más minuciosa que observar el primer dato que aparece en el Registro Mercantil.

Teniendo en cuenta que la sede de Zona Franca está en Vigo, resulta especialmente sorprendente la ausencia en su lista de la matriz de Naviera Elcano, propiedad del grupo vigués Nosa Terra XXI, que cerró 2020 con unos ingresos de 987,3 millones de euros, cifra que eclipsa la de casi todas las empresas mencionadas en el informe Ardán, tanto ese año como en 2019. ¿Y qué pensará desde Ribeira Ramiro Carregal, de Frinsa, al verse excluido? 

Tampoco se analizan las peculiares situaciones de PSA –incluye la planta de Citroën–, compañías energéticas como Repsol, Naturgy, Endesa o Iberdrola, de otras especialmente contaminantes como Ence o Alcoa o de bancos como Santander y BBVA. Ni siquiera el grupo Abanca, que sí tiene la sede en Galicia –el criterio básico del informe Ardán–, aparece en una lista de 25 que cierra Asteriscos, una sociedad patrimonial de Oleiros (A Coruña), centrada en inversiones financieras y gestión de activos inmobiliarios.

¿Y Abanca?

El informe Ardán excluye a un banco –a su vez propietario de importantes empresas, la mayoría en Galicia, lo cual engarzaría especialmente con el criterio Agrupaciones empresariales con sede social en Galicia–, pero no a una firma patrimonial, cuando en el año 2019 el volumen de negocio con clientes de Abanca superó los 85.000 millones de euros, según datos de esta entidad de la que es socio mayoritario Juan Carlos Escotet

En el caso de Abanca pocas dudas podía haber con su razón social, ya que Abanca Corporación Bancaria tiene su sede en Betanzos (A Coruña) y Abanca Servicios Financieros, en A Coruña. Y hasta tal punto sus ingresos superan el umbral del informe Ardán que su beneficio neto –la última línea de la cuenta de explotación– fue de 405 millones de euros en 2019, lo que quiere decir que Abanca ganó casi tanto como lo que ingresó en total la firma que aparece en el puesto 15 del informe Ardán. La cifra de ingresos de Abanca fue de 1.188 millones de euros en 2020, según el informe de auditoría de KPMG.

Abanca es además la propietaria de otras empresas, entre ellas la viguesa Nueva Pescanova y la SAD Deportivo de La Coruña.

En Ardán, unos están y otros no

El criterio que vale para incluir a unas empresas no se utiliza para incorporar a otras o filiales suyas, y la consideración que se le da a algunos grupos puramente inversores se le retira a otros, lo cual tampoco se explica.

Aparecen las extranjeras Lactalis, Votorantim, Showa Denko Carbón o Dalphi Metal pero no Stellantis N.V., el grupo automovilístico internacional ítalo-franco-estadounidense con sede en Países Bajos, que fue fundado en enero de 2021, fruto de la fusión del francés Groupe PSA y del ítalo-estadounidense Fiat Chrysler Automobiles. Es decir, desaparece cualquier referencia a planta ligada históricamente a Citroën, una de las marcas que comercializa Stellantis junto con Peugeot, DS, Opel y Vauxhall, del Groupe PSA; Fiat, Alfa Romeo, Lancia, Maserati y Abarth, de FCA Italy, y Jeep, Chrysler, Dodge y RAM, de FCA US. Por el contrario, aparecen compañías que si bien tienen su sede en Galicia solo facturan aquí una mínima parte de sus ingresos. Y no están multinacionales como Carlyle, que compró ConAgra, cuya sede española estaba en A Coruña, con plantas en Oleiros (A Coruña) y O Porriño (Pontevedra).

La realidad empresarial no siempre es la oficial

La complejidad a la hora de elaborar clasificaciones de empresas es grande –hay condicionantes como el efecto sede oficial, falta de transparencia de las compañías, etcétera–, pero hay una cosa que nunca falla: el sentido común. No parece que fuese esta vez el criterio utilizado por el informe Ardán, del Consorcio Zona Franca de Vigo, que dirige David Regades.

Para conocer la estructura empresarial real de Galicia –no la oficial–, al menos es conveniente incluir a las compañías por su sede, su consolidación fiscal y societaria, su actividad y facturación –clave para determinar su valor añadido– y su capacidad de generar empleo.

Muchos de los principales empleadores de Galicia –varios de los mencionados, además de El Corte Inglés, Carrefour, Alcampo, Mercadona o Ikea, por citar algunos ejemplos bien conocidos–, no son gallegos, y otros que son gallegos apenas generan empleo aquí.

El hacendado Consorcio Zona Franca de Vigo, que derrocha dinero público en tantas cosas, se supone que debe tener capacidad para elaborar informes en serio o, al menos, con cierto sentido común. Por fortuna, hay medios de comunicación e incluso editoriales de libros –ahí está Hércules de Ediciones– que, durante años y años, han ido abriendo ese camino de la investigación empresarial en Galicia, pero sin limitarse a copiar –encima mal– los datos del Registro Mercantil. @J_L_Gomez

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