La Xunta obtiene resultados mediocres en el Plan Estratégico de Galicia 2015-2020

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Ángeles Vázquez, conselleira de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda.

Galicia necesita impulsar la investigación, las políticas ambientales y sociales e incrementar las exportaciones mediante una política de ayuda a las empresas más rigurosa.

La Xunta obtiene resultados mediocres en el Plan Estratégico de Galicia 2015-2020

El ex-presidente de la Xunta y catedrático de Economía Fernando González Laxe ha explicado el balance del Plan Estratégico de Galicia 2015-2020, considerando, en sus palabras, que contiene luces y sombras. El texto puede consultarse en MUNDIARIO. Partiendo de los datos que el artículo presenta referidos a los indicadores del propio Plan, cabe preguntarse por la incidencia de la actuación del Ejecutivo gallego, ya sea positiva, neutra o negativa. Procede hacerlo pues el Plan Estratégico además de ser sometido a consulta pública en su día, también fue objeto de debate parlamentario resuelto en un extenso listado de resoluciones de las que algunas tuvieron distinto grado de apoyo, siendo la mayoría aprobadas exclusivamente por el Partido Popular. Los partidos de la oposición hicieron distintas valoraciones pero coincidieron en rechazar globalmente el citado Plan.

La vigencia del Plan se ha correspondido con la recuperación de la crisis económica de 2008 y en el plano político con gobiernos de mayoría absoluta conservadora en Galicia. Los mejores resultados del Plan se corresponden con el ciclo: mejora la economía en los términos previstos, mejora la tasa de empleo y se reduce la tasa de paro. Si bien la creación de empleo en términos absolutos se queda lejos de las previsiones. Por otra parte la economía gallega no consigue mantener el ritmo de crecimiento de las exportaciones a pesar de las muchas declaraciones de la Consellería de Economía, Empresa e Innovación que además ostenta la Vicepresidencia Segunda. Como se ha señalado en otras ocasiones, las cifras de exportaciones sufren el efecto engañoso de Citroën e Inditex, responsable cada una de ellas de un tercio del volumen total. En otros términos, la exportación de las empresas gallegas está lastrada por el tamaño.

Especialmente grave es el abandono del gasto en I+D+i, que ha sido durante el citado quinquenio la mitad del previsto, alejándose de la media europea. Una política contraria a la seguida por el Gobierno Touriño entre 2005 y 2009. Los debates anuales de Presupuestos han permitido constatar año tras año el desinterés de la Xunta hacia la investigación, el rechazo a las propuestas de creación de estructuras capaces de atraer talento y la opción por mecanismos burocráticos. El resultado es contundente y de nuevo incide en la capacidad de exportación.

Como es sorprendente la producción de energía renovable, otra de las banderas del Gobierno autonómico. Mejora el dato estatal, pero se queda muy lejos de sus propias previsiones. Además no se cumplen los objetivos de reducción de las emisiones de CO², lo que no puede sorprender conociendo el escaso desarrollo de las políticas medioambientales en Galicia.

Los indicadores educativos han mejorado a pesar de las restricciones presupuestarias. La explicación de la aparente paradoja radica en el declive demográfico, especialmente visible en las aulas universitarias y no universitarias. Sin olvidar que la exigencia habitual de cualificaciones profesionales en la mayor parte de las ocupaciones ha obrado contra el prematuro abandono académico.

Tampoco se ha alcanzado la tasa de riesgo de pobreza comprometida, uno de los objetivos básicos de la Política Social como no se ha avanzado en absoluto en la política demográfica. Ambas actuaciones son objeto de abultada propaganda y de declaraciones frecuentes sin que se produzcan avances. El Diario de Sesiones del Parlamento informa de la esterilidad de las propuestas de la oposición ante el muro de soberbia erigido por la mayoría absoluta popular.

El Plan Estratégico no condiciona la posición del electorado. Es un documento de prospectiva, relevante para analizar el cumplimiento o la desviación de los objetivos. Los indicadores revelan la distancia entre la propaganda y los resultados, la distancia entre las promesas y la realidad. No cabe la grandilocuencia pues queda mucho por hacer y en algunas áreas si no se producen cambios de rumbo seguiremos alejándonos de las comunidades más avanzadas. @mundiario

La Xunta obtiene resultados mediocres en el Plan Estratégico de Galicia 2015-2020
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