El verano gallego fue cálido y húmedo

La directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Cruz Ferreira Costa, y el director de Augas de Galicia, Roberto Rodríguez Martínez. / Xunta
La directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Cruz Ferreira Costa, y el director de Augas de Galicia, Roberto Rodríguez Martínez. / Xunta

La directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático y el director de Augas de Galicia informaron de los valores de lluvia, temperatura y caudal de los ríos registrados en los meses estivales.

El verano gallego fue cálido y húmedo

El verano en la Comunidad gallega fue una estación cálida y húmeda, a la vista de los registros de temperatura y precipitaciones que la directora general de Calidad Ambiental y Cambio Climático, Cruz Ferreira Costa, y el director de Augas de Galicia, Roberto Rodríguez Martínez, presentaron en rueda de prensa.

La diferencia de la temperatura media para la serie regional se situó en un 0.71ºC, junto con la anomalía media de las precipitaciones de un 32 % superior al valor normal, hacen que pueda considerarse como un verano cálido y húmedo, resalta la Xunta. Tal y como explicó la directora general de Calidad Ambiental, la temperatura media obtenida a partir de las temperaturas medias de once estaciones meteorológicas fue de 19.8 ºC.

En el conjunto de los tres meses, destacaron las altas temperaturas mínimas, que con un valor de 1.08 ºC por encima del promedio, pueden se califican como muy cálidas. Las máximas de junio y julio fueron inferiores la sus promedios climáticos; sin embargo, agosto registró máximas muy altas, que dieron lugar al promedio de las máximas más altas de la serie histórica (28.7ºC de promedio), similar a los 28.6ºC de 2003.

El verano comenzó con un mes de junio normal, en cuanto a la temperatura media, si bien las mínimas estuvieron 1.17ºC por encima del normal eres las máximas 0.8ºC por debajo. Las temperaturas de julio estuvieron en general algo por encima de las normales ( 0.4ºC); mientras que en el mes de agosto, estas consiguieron registros por encima del promedio climático. Esta anomalía fue más marcada en los valores máximos diurnos que en los mínimos de las madrugadas, debido principalmente a los dos episodios de presencia de aire africano a principios y mediados del mes. Así, por ejemplo, en Ourense se contabilizan 12 días por encima de los 35ºC y en Santiago 10 días por encima de los 30ºC.

Cruz Ferreira avanzó que los primeros cinco días de agosto, debido a la llegada de aire procedente del norte de África, fueron jornadas de sol y fuerte calor, con noches tropicales en muchos puntos, y máximas que en el sur superaban ampliamente los 35ºC, con zonas del Valle del Miño por encima de los 40ºC y en el norte por encima de los 30ºC. Este fenómeno explica que la estación de Cequiños, en el Ayuntamiento de Arbo, había registrado el día 4 de agosto una temperatura de 43.66ºC. Precipitaciones

La directora general argumentó que -en el conjunto- se puede calificar el verano de 2018 cómo húmedo, con un 32 % de precipitaciones por encima del valor climático esperado, debido principalmente al mes de junio, que fue muy húmedo. En junio las precipitaciones acumuladas estuvieron muy por encima del esperado, principalmente debido al período lluvioso de los primeros once días del mes; y en julio estuvieron algo por encima del normal, debido principalmente a las lluvias registradas en los dos primeros días del mes y también al final del mismo, principalmente el día 30. En el caso del mes de agosto, las precipitaciones fueron inferiores a las esperadas.

El director de Augas de Galicia explicó que las temperatura y las lluvias registradas hicieron que el comportamiento de los recursos fluyentes fuese normal para esta época del año, toda vez que con la entrada en el período de estiaje la tendencia del nivel de base es a disminuir progresivamente. Según los análisis de Augas de Galicia, en la Demarcación Hidrográfica Galicia-Costa circuló en el mes de junio un 75 % más de caudal respeto al pasado 2017, mientras que en julio -gracias las lluvias registradas a finales de junio y principios de julio- se registró una carga generalizada de todas las cuencas de Galicia-Costa. Por lo tanto, el caudal circulante con respecto a 2017 fue de 108 % más.

Roberto Martínez argumentó que en el mes de agosto circuló más agua que el promedio histórico de un mes como este; pero en la Demarcación se observó un descenso del nivel de base de los ríos, no produciendo las precipitaciones registradas durante el mes incrementos significativos de caudal o recargos importante de los recursos hídricos superficiales. “Este comportamiento es propio de un mes de agosto, que en la mayor parte de las cuencas de Galicia-Costa es el mes más seco y en el que circula menos caudal en los ríos”, citó y añadió que “con todo, estima que los recursos fluyentes estuvieron un 135 % por encima de los valor de 2017”. @galiciamundiari

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