El Tribunal valida el concurso del Máster Plan de Coruña Marítima con algunos ajustes
La transformación del frente marítimo de A Coruña, uno de los proyectos urbanos más relevantes de la ciudad en décadas, ha superado su primer obstáculo jurídico. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales ha validado el procedimiento del Máster Plan de Coruña Marítima, rechazando las críticas sobre criterios restrictivos y avalando en su conjunto el pliego de condiciones.
La resolución solo introduce un matiz: exige que se justifique debidamente la necesidad de dos requisitos de solvencia incluidos en la primera licitación —experiencia previa en ciudades de más de 150.000 habitantes y en proyectos singulares de más de 100 millones de euros— o, en su defecto, que se retiren. No hay más correcciones. El concurso volverá a salir a licitación este mismo mes, con un calendario que mantiene intacta la previsión de resolver la adjudicación entre finales de verano y otoño de 2026.
La polémica había surgido tras los recursos del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia, la Escuela de Arquitectura de A Coruña y un grupo de profesionales, que denunciaban que las bases favorecían a firmas internacionales en detrimento de equipos locales. El tribunal, sin embargo, entiende que los criterios son adecuados y que la selección de candidaturas debe regirse por la experiencia acreditada, sin que ello suponga un trato discriminatorio. Además, considera que el Colegio de Arquitectos carece de legitimidad para recurrir.
La decisión despeja un debate que amenazaba con retrasar el proyecto, clave para redefinir la relación de la ciudad con su puerto interior. La amplia concurrencia inicial —más de diez candidaturas y 36 empresas implicadas en UTEs de ámbito internacional, nacional y local— demuestra el atractivo de la convocatoria. Ahora, con la seguridad jurídica reforzada, la Autoridad Portuaria podrá reactivar el proceso con más garantías.
El reto no es menor. El Máster Plan debe conjugar intereses portuarios, urbanísticos, económicos y ciudadanos. Las bases obligan a un enfoque “coruñés”, que no copie modelos externos sino que interprete la identidad local y el genius loci de la ciudad. No se trata solo de urbanizar el borde portuario, sino de diseñar un espacio que refuerce la actividad económica, mejore la movilidad, incorpore equipamientos públicos y potencie la sostenibilidad.
La exigencia de justificar los criterios más discutidos no debe verse como un revés, sino como una oportunidad para reforzar la transparencia y la solidez del proceso. En definitiva, el Tribunal no frena el Máster Plan, lo blinda.
La ciudad tiene ahora la ocasión de abrir un concurso ambicioso, capaz de atraer talento internacional sin menospreciar a los equipos locales. Lo importante será que el resultado responda a la escala y al espíritu de A Coruña: un puerto que no renuncia a su vocación marítima, pero que al mismo tiempo se abre a la ciudadanía como un espacio contemporáneo, reconocible y propio. @mundiariio