Sobrado dos Monxes, en la Ruta de los Quesos

Monasterio Cisterciense de Santa María de Sobrado. / Turismo de Galicia
Monasterio Cisterciense de Santa María de Sobrado. / Turismo de Galicia
Antes de degustar los quesos, el viajero podrá empaparse de cultura visitando el milenario cenobio y disfrutar de un baño de naturaleza respirando el aire puro de este concello.
Sobrado dos Monxes, en la Ruta de los Quesos

Trece Rutas por Galicia en trenes turísticos es la oferta de Renfe, Turismo de Galicia y el Instituto Ourensán de Desenvolvemento Económico (Inorde) para este verano. Trece itinerarios atractivos para viajar calmosamente y disfrutar del variado paisaje de Galicia, conocer ciudades, pueblos y monumentos, perderse en los valles o en las montañas, ver romper las olas en la costa, escuchar el murmullo de las aguas de alguno de los mil ríos, conversar con gentes adorables y, al final, saborear las excelencias de su gastronomía. 

Esta edición ofrece como novedad la Ruta dos Queixos de Galicia, que permite al viajero probar, entre otros, los quesos de Tetilla de Arzúa-Ulloa que tienen capacidad  para satisfacer las necesidades estomacales más exigentes y, al tiempo, darse un baño de naturaleza y cultura. Por eso tomo la libertad de aconsejar este recorrido que empieza en Sobrado dos Monxes, que también se puede hacer al margen de la Ruita, porque este pueblo está bien comunicado y equidistante de Lugo, A Coruña y Santiago. 

El monasterio de Santa María

Al viajero, que deja el tren en Teixeiro y recala en Sobrado donde comienza la Ruta, le propongo que antes de la degustación de los quesos y otros manjares, dedique un tiempo a la cultura que se derrama a raudales en este pueblo y tiene su epicentro en el Monasterio de Santa María, que merece ser “degustado” y satisface en plenitud sus ansias culturales. 

El cenobio de Santa María de Sobrado, llamado “la catedral gallega de la montaña”, es el mejor ejemplo del estilo barroco gallego. El viajero quedará impresionado de los claustros y la fachada, que muestran la riqueza ornamental de este estilo en su versión galaica; de las torres esbeltas que apuntan orgullosas al cielo y de la iglesia, majestuosa en amplitud y altura, con la cúpula sobre el crucero que parece flotar en el aire; de la sacristía que es uno de los más bellos conjuntos del renacimiento en Galicia; de la capilla de San Juan, la cocina y la Sala Capitular… Todo el conjunto es un ejemplo de grandiosidad arquitectónica que impresiona y sobrecoge el ánimo.

Otros encantos de Sobrado

Además, Sobrado es conocido por la laguna, fuente del Tambre, un espacio natural rico en fauna y flora; en las cercanías nace el Mandeo que desciende mansamente hasta la ría de Betanzos; por allí pasa el Camino del Norte que se fuciona en Arzúa con el Camino Francés en una sola ruta hacia Compostela; en la parroquia de Cuadella está lo que queda de un campamento romano cuya función principal era el control de las comunicaciones entre Brigantium y Lucus Augusti; iglesias románicas, pazos, numerosos castros y otros restos arqueológicos pueblan un paisaje de belleza suave y austera que acreditan la atracción que esta localidad ejerció sobre nuestros antepasados y compensan una visita reposada a este municipio. 

Degustar los quesos y otros productos

En los paisajes de Sobrado el viajero podrá “tomarse” un baño de naturaleza, moda  importada de Japón, dejándose impregnar del aire puro que circula por allí destilado por los árboles de los bosques de umbría y de la braña excelsa,  que es la terapia adecuada para combatir el estrés y otros problemas que nos causa la complejidad de esta sociedad.  Disfrutar del medio ambiente forma parte del turismo de bienestar.

Cuando concluya el baño de cultura y naturaleza, el viajero debe descansar para que su mente excitada por tanta grandiosidad se recupere. Entonces es el momento de dar solaz al cuerpo satisfaciendo las urgencias estomacales con los quesos exquisitos y otros manjares sabiamente preparados y condimentados con la sobriedad del románico y la exuberancia del barroco en distintos establecimientos de Sobrado y de toda la comarca.

La Salve Regina en el cenobio, colofón del viaje

En Sobrado, a la caída de la tarde los últimos rayos del sol derraman una luz  zigzagueante y misteriosa y todo se vuelve silencio y respeto. Esa es la hora de la Salve Regina, la plegaria más hermosa que allí legó a la humanidad San Pedro de Mezonzo en el siglo X, que el viajero puede escuchar cantada por la comunidad cisterciense del milenario cenobio Es el mejor colofón a su visita a esta tierra. @mundiario

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