Repsol se va a Langosteira: una apuesta estratégica para A Coruña y su área metropolitana

La refinería de Repsol con A Coruña al fondo. / Xurxo Lobato
La inversión de 140 millones refuerza el papel del Puerto Exterior como motor industrial y libera suelo clave para el futuro desarrollo de Coruña Marítima. La nueva licitación del Máster Plan de Coruña Marítima, en marcha.

El anuncio de Repsol de trasladar de manera definitiva su terminal de San Diego a Punta Langosteira marca un antes y un después para A Coruña y su área metropolitana. No se trata únicamente de una inversión de 140 millones de euros, sino de un movimiento estratégico que refuerza dos proyectos de enorme calado: el desarrollo industrial del área coruñesa y la transformación urbanística de la fachada marítima.

La Autoridad Portuaria celebra con razón este acuerdo. La apuesta de la compañía energética por el complejo de A Grela —pieza central del tejido productivo local— es una garantía de estabilidad y de generación de actividad económica. A su vez, encaja con la hoja de ruta del proyecto A Coruña Green Port, concebido como un hub de energías renovables y bajas en carbono, que aspira a situar a Langosteira en el mapa europeo de la transición energética.

El Puerto Exterior viene encadenando hitos en los últimos meses: el avance del acceso ferroviario, que se prevé culminar en 2026 tras superar la fase más compleja de excavaciones; la consolidación del suministro eléctrico para futuros proyectos industriales; y las inversiones anunciadas por compañías como Ignis o Exolum, esta última con más de 100 millones comprometidos en una nueva planta de graneles líquidos. La llegada de Repsol añade credibilidad a un proyecto que, pese a las dudas iniciales, está demostrando capacidad de atracción.

Pero la trascendencia del acuerdo no se limita al ámbito industrial. Con la marcha de Repsol y el resto de operadores de graneles, el puerto interior liberará más de 90.000 metros cuadrados de terreno, lo que permitirá avanzar en Coruña Marítima, un proyecto largamente esperado. La reordenación de esos espacios, junto con los ferroviarios de ADIF, abre la puerta a repensar la relación de la ciudad con su frente litoral, con un potencial de impacto social, económico y urbanístico incalculable.

Una buena noticia para el área metropolitana

No conviene, sin embargo, caer en el triunfalismo. Las inversiones deben ejecutarse en tiempo y forma, y los beneficios de esta operación tendrán que traducirse en oportunidades reales para el empleo, la innovación y la sostenibilidad. Además, la transformación de Coruña Marítima requerirá una planificación rigurosa, consenso institucional y participación ciudadana, si se quiere evitar que el nuevo suelo quede atrapado en una dinámica especulativa o desconectada de las necesidades reales de la ciudad.

En cualquier caso, el traslado de Repsol a Langosteira es una buena noticia para el área metropolitana. Supone la consolidación de un polo industrial de futuro y, al mismo tiempo, un horizonte de renovación para la fachada marítima de A Coruña. Lo que hoy es una operación logística puede convertirse, con visión estratégica, en una palanca de modernización económica y urbana. @mundiario


Logotipo de Coruña Marítima. / Puerto de A Coruña

Nueva licitación del Máster Plan de Coruña Marítima

La Autoridad Portuaria de A Coruña aprobó por unanimidad la nueva licitación del Máster Plan de Coruña Marítima, que se publicará en el Diario Oficial de la UE y en la Plataforma de Contratación del Estado. Desde ese momento se abrirá un plazo de 30 días para presentar candidaturas.

El proyecto, dotado con 3 millones de euros, busca un equipo multidisciplinar con experiencia en urbanismo, arquitectura, paisajismo, movilidad, hidrología y puertos, entre otros ámbitos, para planificar más de un millón de metros cuadrados del puerto interior. El adjudicatario deberá redactar además la nueva DEUP, el Plan Especial, la modificación del PXOM y estudios técnicos en materia ambiental, socioeconómica y de infraestructuras.

La nueva convocatoria responde a una resolución del Tribunal Administrativo Central, que obligó a flexibilizar los requisitos de solvencia. Ahora bastará con experiencia en ciudades de más de 10.000 habitantes (antes 150.000) y proyectos dotacionales superiores a 5 millones de euros (antes 100 millones).

El concurso se resolverá en un plazo máximo de 12 meses, previsiblemente en otoño de 2026. La empresa adjudicataria deberá entregar el Máster Plan y la documentación asociada en 2027. Se seleccionarán hasta cinco finalistas en una primera fase, y un comité de expertos valorará la calidad técnica, ambiental, funcional y económica de las propuestas.

El plan deberá respetar los 14 Acuerdos Estratégicos de la Comisión Coruña Marítima y las aportaciones de la participación ciudadana. Entre sus objetivos destacan reforzar la actividad portuaria, impulsar nuevas actividades económicas, mejorar la movilidad, crear equipamientos públicos —incluido un edificio emblemático— y potenciar las zonas verdes.

El ámbito de actuación abarcará desde el dique de abrigo hasta Oza y la estación de mercancías de San Diego, con una solución “coruñesa”, adaptada a la identidad y al espíritu de la ciudad.

El Concello, la Xunta, Puertos del Estado y la propia Autoridad Portuaria subrayaron el consenso político e institucional alcanzado y el respaldo mayoritario de la sociedad coruñesa, destacando la transparencia del proceso y el valor estratégico del proyecto para la transformación urbana y económica de A Coruña. @mundiario