El PSdeG baraja el "todo igual" con Besteiro, la renuncia de Formoso o Lage o un congreso extraordinario

Valentín González Formoso, José Ramón Gómez Besteiro y José Manuel Lage Tuñas. / RR SS
Valentín González Formoso, José Ramón Gómez Besteiro y José Manuel Lage Tuñas. / RR SS
Tras la hecatombe electoral, la salida de Lage Tuñas de la secretaría de Organización o el traspaso del liderazgo de Formoso a Besteiro son fórmulas que baraja la dirección para evitar la celebración de un cónclave.
El PSdeG baraja el "todo igual" con Besteiro, la renuncia de Formoso o Lage o un congreso extraordinario

Tras la debacle electoral del pasado domingo, la mayor del PSdeG en la historia electoral gallega (1981-2024), las aguas bajan de nuevo revueltas en el socialismo galaico. Y es que, a pesar de los esfuerzos de los altos cargos del partido por dar carta de normalidad a la pérdida de cinco diputados para mantener el statu quo con Besteiro al frente, la militancia empieza a bullir y algunos representantes públicos admiten ya que no se puede admitir tal caída.

Así, son muchas las voces que reclaman dimisiones de los responsables del PSdeG y de la campaña; al tiempo que empiezan a mencionarse dos palabras que la dirección del socialismo gallego no quiere oír: “congreso extraordinario”. Es decir, un cónclave para elegir una nueva ejecutiva con la que afrontar esta etapa, con el partido convertido en una fuerza minoritaria a la que el BNG de Ana Pontón prácticamente triplica en escaños.

Sabedores del malestar entre concejales y militantes de base, y de la pérdida de confianza en la calle, en el núcleo duro de la cúpula del PSdeG –los que llevaron al partido a esta situación– estudian la manera de mantenerse al frente sacrificando alguna ficha.

En ese contexto precisamente se enmarcaría la cesión del liderazgo del PSdeG de manos de Formoso al propio Besteiro o la posible renuncia de José Manuel Lage Tuñas, el coordinador de la campaña del 18-F, a la secretaría de Organización. Una suerte de maniobra lampedusiana para intentar sobrevivir, que podría contar con el beneplácito de los dirigentes de Ferraz, poco partidarios de quebrar una federación a pocos meses de las elecciones europeas.

TENSIONES EN LA CÚPULA

En todo caso, lo que consta entre los socialistas es la tensión encubierta entre Formoso, Lage Tuñas y Besteiro. Entre los dos primeros esas tiranteces se hicieron evidentes a lo largo del último año, pero durante la campaña surgieron también entre Lage y Besteiro.

En el origen, la decisión del lucense de conceder más poder a su equipo de comunicación que al propio secretario de Organización del PSdeG. De hecho, en muchas agrupaciones socialistas se percibió a lo largo de la campaña que desde el equipo de la responsable de comunicación de Besteiro se rectificaban los criterios marcados por el equipo de Lage Tuñas. Por medio queda el episodio de la renuncia del anterior jefe de comunicación del PSdeG, próximo a Lage.

 

El ex-secretario general de los socialistas gallegos Gonzalo Caballero argumenta que "es necesaria una reflexión". El ahora profesor de la Universidad de Vigo, que perdió su puesto en el congreso que ganó Valentín González Formoso –uno de los próceres que alentó el retorno de José Ramón Gómez Besteiro–, reclama "entender la situación" para "acertar y construir el futuro".

Caballero barajó competir con Besteiro en unas primarias pero finalmente desistió. En los congresos locales, algunos representantes del sector crítico salieron elegidos para puestos de salida en las listas, pero fueron vetados por la dirección gallega, incluido el propio Caballero, que había sido propuesto por la agrupación de Vigo, ciudad donde el PSOE se ha desmoronado en beneficio del BNG.

Como observa GaliciaPress, más explícito ha sido Pablo Arangüena, diputado autonómico en la pasada legislatura y también crítico con la actual dirección. El político coruñés, abogado de profesión, dice que "hay que resetear" ante el "peor resultado de la historia". Arangüena, que fue número dos del PSdeG con Gonzalo Caballero, recuerda que las huestes lideradas por Besteiro conquistaron solo el 14% de los votos frente al 19,4% logrado por Gonzalo Caballero, "en un contexto mucho más desfavorable –pandemia, suspensión electoral, menos medios, etcétera–". @mundiario

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