Poco o nada de remodelación en la Xunta de Feijóo, solo retoques

Alberto Núñez Feijóo.

Los conselleiros Beatriz Mato y José Manuel Rey Varela, que llevan meses en precampaña como se desprende de un simple análisis de sus agendas públicas del último año y pico, podrán centrarse a partir de ahora en las batallas contra los alcaldes de las mareas.

Los conoceremos antes de que acabe el mes de setiembre. Se avecinan cambios en la Xunta de acuerdo a un plan trazado al poco de arrancar la actual legislatura autonómica. Feijóo se ve obligado a mover el banquillo para sustituir a los dos conselleiros que se presentarán a las elecciones municipales de 2019 en A Coruña y Ferrol. Beatriz Mato y José Manuel Rey Varela, que llevan meses en precampaña como se desprende de un simple análisis de sus agendas públicas del último año y pico, podrán centrarse a partir de ahora en las batallas contra los alcaldes de las mareas. La una es nueva en esas lides; el otro emprende la reconquista de un bastón de mando que ya ostentó durante cuatro años.  Ambos juegan con red: si fracasan, mantendrán la condición de diputados en O Hórreo, no quedarán tirados. Por eso en su momento, a diferencia de otros, no se les obligó a ceder el escaño.

En los mentideros de San Caetano apuestan a que no habrá lo que se podría considerar una remodelación del gobierno. Solo retoques. El presidente se limitará a nombrar dos nuevos titulares para las carteras de Medio Ambiente y Política Social. No vendrán de fuera. Probablemente recurra a personas que forman parte de los respectivos equipos de los conselleiros salientes, en el segundo nivel. Desde que el Pepedegá recuperó el poder, esa ha sido la norma presidencial con la única excepción del golpe de timón de 2015. Sin embargo, hay quien cree que Don Alberto podría mover piezas, esto es, cambiar de departamento a uno o más de los miembros del actual Consello, algo que no entraría en contradicción con el grado de satisfacción que Feijóo dice sentir por la labor del conjunto de su gabinete.

Como en las anteriores ocasiones, un espeso manto de silencio rodea la "Operación Recambio". No hay apenas rumores, aunque sí algunas inevitables especulaciones. Se da por seguro, eso sí, que los "nuevos" conselleiros, los que salten del banquillos a la cancha, aún no saben nada de lo que se cuece. Es el estilo Feijóo: llamar el día anterior a la publicación de los nombramientos, a veces a última hora, como por sorpresa. De ese modo se evita, no ya presiones, que son impensables en su caso, sino maniobras o movimientos que puedan enturbiar el ambiente de lo que él se encargará de presentar como un mero retoque en una alineación que no cree preciso alterar en lo esencial porque "le" funciona.

Lo inevitable es que los cambios sean interpretados en clave de sucesión, porque estamos a dos años vista del final del tercer mandato de Feijóo. Lo presumible, sin embargo, es que, como siempre, no permitan sacar ninguna conclusión en ese ámbito por la sencilla razón de que Don Alberto no descarta volver a presentarse y, si intenta "recuncar", se hará de rogar casi hasta el último minuto. Es su estilo. Sobre esa base, los movimientos de ahora mismo, e incluso los que haga más adelante, después de las municipales, no admitirán una lectura seria sobre a quién prefiere como relevo en la Xunta y en el partido. En las cocinas del poder autonómico no huele a que algo trascendental se esté guisando. Lo que se avecina es un mero aliño, que ni siquiera pretende mejorar la receta original. Se trata de salir del paso, sin más. El plato estrella se hará esperar. El chef no tiene ninguna prisa. Y se ve que disfruta con el juego de las expectativas. Ahora más que nunca. @mundiario