El Plan Estratégico 2022-2030 llevará Galicia a la convergencia plena con España en renta per cápita

Alberto Núñez Feijóo. / Mundiario
Alberto Núñez Feijóo. / Mundiario

El proceso de desindustrialización, la mayor pérdida industrial de la historia de Galicia, y la crisis que asola a todos los sectores cuestionan el alcance de los objetivos de este plan.

El Plan Estratégico 2022-2030 llevará Galicia a la convergencia plena con España en renta per cápita

Empezando por las buenas, Galicia tiene el Plan Estratégico 2022-2030 presentado por el presidente tras la última reunión del Gobierno de 2021 que tiene como ejes prioritarios de actuación el reto demográfico, la Galicia verde y sostenible, la competitividad y el crecimiento, la cohesión social y territorial y la gobernanza. Prevé alcanzar un crecimiento anual medio entre el 2 y el 2,5 % del Producto Interior Bruto, reducir la tasa de paro al 8 % y bajar a la mitad el desempleo juvenil. En la meta -año 2030- estará la convergencia plena con España en renta per cápita.

El punto de partido son dos buenos datos económicos: el crecimiento del 4,1 % el año pasado, según el Indicador Abanca-Foro de Coyuntura Económica, y la bajada del paro a niveles anteriores a la pandemia.

Dos buenas noticias afectan a Ferrol, ¡ya era hora!”. El día de Nochebuena llegó al puerto exterior la plataforma Terra Nova FPSO de la empresa canadiense Suncor Energy para su reparación que trae miles de horas de trabajo y empleo para muchos trabajadores, es el mayor contrato del área de reparaciones de Navantia. Y en marzo se espera el comienzo de la construcción de las fragatas F-110 para la Armada española.

El bloque de noticias malas lo abre la mayor pérdida industrial de la historia de Galicia que cuestiona los objetivos del Plan Estratégico. Se fueron Meirama, As Pontes, Alcoa Coruña (Alú Ibérica) y Gamesa en As Somozas; el apagón de las cubas de Alcoa San Cibrao -anuncia su muerte para dentro de dos años- y el desmantelamiento de Vestas en Viveiro asestan el mayor golpe industrial en A Mariña; pesan amenazas sobre ENCE; Megasa sigue en un cierre temporal, lo que harán otras industrias grandes consumidoras de electricidad, que no pueden producir con pérdidas millonarias…

Sumen a esta caída de la industria el bajón del comercio, las dificultades de los autónomos, la crisis del sector agrario, la hostelería que no remonta y el diagnóstico sobrecoge el ánimo y rebaja el optimismo de la estrategia del futuro. 

Pero los gallegos, decía el presidente, “somos quen de superar os atrancos e chegar a bó porto”, lo que obliga a buscar y aprovechar todas las oportunidades de desarrollo y de progreso. Ahora corresponde al Gobierno liderar, gestionando los recursos disponibles, luchar por los fondos europeos para emprender nuevos proyectos industriales y seguir peleando por el marco energético razonable que necesitan las empresas para sus procesos productivos.

Y corresponde a la oposición la función de fiscalizar al Gobierno y aportar otras alternativas para transitar con éxito por la ruta más adecuada. Porque la Galicia de hoy y del futuro es tarea de todos. @mundiario

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