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Queda prohibido fumar por la calle en Galicia

Ya no se permitirán fumar en espacios públicos debido a un estudio que señala el humo como transmisor del virus.
Queda prohibido fumar por la calle en Galicia
Feijoo durante el balance del Plan Estratéxico de Galicia 2015-2020. / Xunta de Galicia
Feijoo durante el balance del Plan Estratéxico de Galicia 2015-2020. / Xunta de Galicia

María Recondo

Colaboradora.

La restricción sobre el tabaco se ha impuesto en varias comunidades autónomas más, como Andalucía, o Castilla León. La razón para esta norma es que, según un estudio, el humo del tabaco es un posible transmisor del Coronavirus. En cualquier caso, la medida tomada por la Xunta no prohíbe fumar en la totalidad de la vía pública, pues se podrá seguir haciendo en la calle, siempre y cuando sea posible mantener la distancia de seguridad. Esto afectará a aquellos fumadores que lo hacían en terrazas y parques estando acompañados.

Los fumadores están a día de hoy considerados grupo de riesgo por la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque no por el humo sino por las deficiencias respiratorias que puede acarrear este hábito tan nocivo. Dado que la Covid19 afecta principalmente a las vías respiratorias, un fumador regular que se contagie podría llegar más rápido al estado crítico de la enfermedad, o, en el mejor de los casos, tener una recuperación más dificultosa.

A la Xunta le están lloviendo críticas por la decisión tomada desde que se anunció, y es que no existen estudios suficientes como para concluir que el humo sea, tal y como dicen, un medio de transmisión más peligroso de lo que sería el aire. El estudio que menciona el gobierno de Feijoo como fuente para la toma de la decisión pertenece al Centro de Investigación y Educación para el Control del Tabaquismo de la Universidad de California. Aparentemente, esta investigación, que sí habla sobre los riesgos que supone fumar durante la pandemia, no llega técnicamente a la conclusión de que el humo sea un transmisor del virus, sino que es un término al que el gobierno autonómico llegó tras leerlo. Este Centro de Investigación y Educación solamente compartió un trabajo de investigación ya realizado hace tiempo por el médico Stanton Glantz, y que en la era del Coronavirus cobra una nueva relevancia. El trabajo de Glantz se centraba en la relación causa-consecuencia del tabaco respecto a la gripe, no se estudió el coronavirus, aunque se podrían extrapolar las conclusiones. Su resolución era, como decíamos anteriormente, que fumar debilita los órganos respiratorios y los convierte en vulnerables frente a una posible infección.

Hoy entra en vigor la norma impuesta por la Xunta, dejando la opinión pública dividida. Hay quien piensa que, dadas las circunstancias y el ascenso vertiginoso en el número de rebrotes, es mejor prevenir, y los hay también que consideran que prohibir fumar en lugares como terrazas y parques es limitar demasiado el día a día y sólo entorpece la entrada a la nueva normalidad. Desde hace unas semanas, el protocolo para terrazas respecto al uso de mascarilla exige su uso hasta el momento de la consumición, siendo obligatorio volver a colocársela para conversar. No poder retirarla para fumar (estando cerca de otra gente), supondría llevarla más tiempo. Los defensores de la medida del gobierno autonómico recuerdan en redes sociales a los que se oponen, que el uso de mascarilla es la barrera principal para el contagio por la calle, no un accesorio que obliguen a llevar porque sí.

En cualquier caso, la medida deberá dar sus frutos pronto y mostrar que realmente se reducen los casos de contagio aunque solo sea por estar forzando a la gente a tener la mascarilla puesta más tiempo, o por verse obligados a mantener la distancia de seguridad para fumar, y es que urge aplanar la curva cada vez más. @mundiario