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La oposición gallega, reducida al nacionalismo dubitativo y al socialismo convaleciente

La posibilidad de representar en Galicia una mayoría alternativa de cambio no se refuerza con la asunción de postulados minoritarios en la sociedad gallega ni de la mano de quienes en otros territorios no han sido ejemplo de buen gobierno.
La oposición gallega, reducida al nacionalismo dubitativo y al socialismo convaleciente
Parlamento de Galicia. / TVG
Parlamento de Galicia. / TVG

José Luis Méndez Romeu

Pedagogo y columnista.

El comienzo de la actividad política ha permitido constatar una vez más –y ya son muchas– las dificultades  del nacionalismo gallego para defender  una posición de liderazgo, por estar prisionero de compromisos ideológicos trasnochados. Últimamente se ha apuntado a la crítica y desplante al Jefe del Estado, estrategia en la que no tiene nada que ganar en Galicia, de la mano de ERC y otros grupos minoritarios, algo que no han secundado ni PNV ni UP, que sin embargo comparten el objetivo. La posibilidad de representar en Galicia una mayoría alternativa de cambio no se refuerza con la asunción de postulados minoritarios en la sociedad gallega ni de la mano de quienes en otros territorios no han sido ejemplo de buen gobierno.

Mientras, el socialismo trata de aparentar normalidad tras la fuerte derrota de las últimas elecciones autonómicas, apuntalando a su máximo dirigente al que en privado todos dan por amortizado. Se filtran estrategias de confrontación de los principales Alcaldes con la Xunta, que no están nada más que en el deseo pues ningún Alcalde está dispuesto a ese nivel de conflicto, con la excepción de Abel Caballero que ha extraído todo el beneficio posible de esa confrontación. Los demás gobiernan en minoría o en coalición, situaciones en las que el ruido innecesario no produce réditos.

Los núcleos dirigentes comienzan el cabildeo sobre el futuro dirigente, con las principales apuestas en favor del Presidente de la Diputación coruñesa, Valentín Formoso, a su vez dirigente principal de la organización en su provincia. El interesado escucha y deja hacer. Otras voces intentan resucitar a quien dimitió por razones judiciales siendo presidente de la Diputación de Lugo, Gómez Besteiro. El interesado guarda silencio público mientras sus agentes consultan y evalúan apoyos. Se da la circunstancia de que éste último ha sido valedor del primero en su día.

Madrid muestra indiferencia ante su organización gallega, irrelevante en el cómputo estatal y suficientemente dividida como para no ser considerada fiable. También el Gobierno muestra desapego hacia sus propios alcaldes gallegos, al menos en inversiones y compromisos. Con la excepción del Alcalde de Vigo y Presidente de la FEMP, ningún otro dirigente forma parte del Ejecutivo central. La capacidad de seguimiento de proyectos o de presión sobre los Presupuestos se ve muy mermada. Por otra parte la Ministra de Hacienda ha erosionado sin motivo a Abel Caballero, al situarlo al frente de una medida sobre los remanentes de los municipios que suscitaba enorme rechazo. No solamente no salió adelante sino que ahora se hará exactamente lo contrario.

Las Mareas se han disuelto formalmente. Han sido el mayor fiasco de la política gallega en muchos años. De ser cabeza de la oposición y presidir  tres ciudades a la disolución en sólo cuatro años, es un record difícil de conseguir y muy poco comprensible. Unidas Podemos mantiene una mínima representación en Madrid, irrelevante en términos territoriales. En cuanto a Ciudadanos, con nula representación autonómica, su única concejala en A Coruña ha sido cooptada por el grupo de gobierno, siendo ahora acusada de transfuguismo.

Yolanda Díaz. / Mundiario

Yolanda Díaz. / Mundiario

Falta mucho tiempo para las elecciones autonómicas y veremos muchos cambios. Habrá nuevos candidatos o candidatas. La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, es valor en alza, ha dejado oportunamente Izquierda Unida y es mirada con interés por el PSOE.

Yolanda Díaz podría acabar siendo la candidata preferida con independencia de quien dirija el partido en Galicia. En especial si se confirma la renuncia de Feijóo a un nuevo mandato. Porque si se presenta, las opciones varían. @mundiario