Retiran el titulo de hijo adoptivo de A Coruña a Manuel Fraga

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Palacio de María Pita en A Coruña.

Los votos de Marea Atlántica, PSdeG y BNG dejan a Manuel Fraga Iribarne sin los honores que un día le concedió un gobierno municipal menos democrático pero tal vez menos ignorante que el de ahora.

Retiran el titulo de hijo adoptivo de A Coruña a Manuel Fraga

Este artículo no pretende defender a Fraga por franquista ni popular, ni siquiera por haberlo votado jamás,  pero sí por haber sido un hombre de Estado trabajador y honrado. Solo la ignorancia y el odio puede llevar a un postureo semejante a solo 15 días de las elecciones que pueden cambiar el panorama del consistorio de A Coruña. ¿Esa prisa significa que piensan perderlas a manos del PP y Ciudadanos?

El nombramiento que ahora se le retira a Manuel Fraga fue concedido en 1968, lo que me hace pensar que los que ahora votaron desconocen las circunstancias del momento porque no habían nacido o eran niños y piensan que los títulos se concedían a punta de balloneta.

Como anécdota contaré que salió del ministerio en 1969 por presiones de los tecnócratas del Opus Dei (por cierto que a López Rodó también le acaban de quitar el título de hijo adoptivo). Aunque parezca mentira también entonces existía la presión popular que ejercía una especie de democracia. Recuerdo perfectamente como en mi infancia las pescadoras de los mercados iniciaron una colecta por iniciativa propia para hacer un monumento al alcalde Alfonso Molina que era mucho más franquista que Fraga, y que muerto a los 51 años asistieron a su entierro unas 100.000 personas en una ciudad –entonces– de 180.000 habitantes. No había democracia pero sí voluntad popular.

Como persona Fraga fue un trabajador incansable. Como embajador en Londres nadie pudo resistir su ritmo y durante sus 15 años como presidente de la Xunta, elegido  4 veces por mayoría absoluta, siempre fue el primero en llegar al trabajo y el último en marcharse. Dentro del Régimen de Franco fue el más aperturista, consiguió eliminar la censura previa y hacer del turismo una industria que habría de sacarnos de la pobreza aunque es cierto que la riqueza llegó con el desarrollo industrial de los tecnócratas.

Fraga respetó a los exiliados que como Carrillo o Tarradellas también habrían de contribuir a la transición a la democracia pero mientras no llegó ese momento en España comimos gracias a personas como Fraga Iribarne que además jamás cambió de chaqueta, que en Madrid vivía en la Residencia de Estudiantes, y en Perbes (A Coruña) tenía un chalet como tantos otros, lo que para 60 años en política poco tiene que ver a lo que hoy nos tienen acostumbrados los que rozaron el poder aunque solo fuese una legislatura.

Manuel Fraga Iribarne fue político con cargo durante 36 años de la democracia, suficientes para haber dejado atrás su pasado y sus errores que tampoco se pueden considerar peores que los del comunismo o de alguna tendencia socialista como la de Largo Caballero.

Cuando se proclamó la República, pese a perder las elecciones, se dio por válida una vez que los españoles libremente votaron su nueva Constitución y después nadie hizo memoria histórica de como se había llegado ahí, el pueblo soberano aceptó aquella Constitución y no había nada más que hablar. Don Manuel, como solían llamarle, siempre fue un hombre de Estado y como padre de la Constitución aceptó lo que no compartía como era la legalización del comunismo, o que la transición la dirigiera Suárez y no él, que no andaba falto de méritos.

Yo le escribí una carta a finales de los 70's siendo él entonces presidente de Alianza Popular, donde le decía que a pesar de no haberle votado y de que nunca le votaría, respetaba la coherencia  entre sus ideas y sus hechos, pero que nunca podría gobernar sin los nacionalistas, algo que era un apoyo nocivo para España a largo plazo. Me contestó dándome la razón y confirmándome que jamás gobernaría con ese peligroso apoyo, que él era partidario de la Administración única en todas las Autonomías pero no en como se estaba desarrollando. En otra ocasión coincidi con Verstrynge, entonces secretario general de Alianza Popular, con quien estuve charlando un par de horas y también estuvo de acuerdo conmigo aunque de este señor prefiero no hablar. Este si es un cambiachaquetas. 

Decir que Manuel Fraga Iribarne fue malo para España, para la Transición o para la democracia, es una aberración. Haría bien el Ayuntamiento de A Coruña en limpiar las calles en lugar que limpiar la historia de hace 50 años porque si llevamos más de 40 años en democracia y 80 en paz,  un record en España, en parte ha sido ha sido gracias a este hombre al que los otros padres de la Constitución supieron respetar. @mundiario

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