Caballero insta al cambio: “Los que estrellaron el PSdeG no podrán llevarlo a buen puerto”
“A pesar del retroceso democrático que supone el aumento de avales, para mí el reto no es conseguir 1.200 cuando obtuve el apoyo de 3.000 militantes en primarias, sino sacar al PSdeG del letargo en el que lo ha sumido Besteiro con el apoyo de las baronías locales y de Ferraz”, resume.
Gonzalo Caballero, ex secretario general de los socialistas gallegos, doctor en Economía y en Ciencia Política, profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Vigo y discípulo de los premios Nobel Douglass North y Oliver Williamson, responde a MUNDIARIO cuando acaba de abrirse el proceso para elegir el liderazgo del PSdeG. “O cambio o irrelevancia”, advierte.
– Hace poco más de tres años que salió de la secretaría general del PSOE de Galicia. ¿Cómo encontró el partido a su llegada y cómo lo dejó?
– En 2017, la militancia me puso al frente de un partido que atravesaba muchas dificultades, en caída electoral continua, sin un proyecto definido para Galicia y en manos de una gestora. Había que darle rumbo y liderazgo gallego al PSdeG más allá de las referencias localistas, de modo que trabajamos para ofrecer a los gallegos y las gallegas una alternativa socialdemócrata que pusiese sus necesidades y el desarrollo de la comunidad en primer plano. Como resultado de un trabajo intenso y a pé de país, el PSdeG fue recuperándose electoralmente. Crecimos en porcentaje de votos en todas las elecciones que hubo en nuestra etapa: en elecciones generales, en europeas, en municipales y en autonómicas. Y esos procesos crecimos en Galicia por encima de los resultados logrados por el PSOE en el conjunto de España. Los gallegos avalaron nuestro trabajo e hicimos una primera remontada tras la pérdida del gobierno Touriño. Incluso en las autonómicas de 2020, las más difíciles por el covid, conseguimos mejorar en porcentaje de voto, algo que no ocurría desde la etapa de Emilio Pérez Touriño.
– ¿Cómo encuentra usted hoy al PSdeG?
– Hoy el PSdeG está hundido electoralmente. En los tres últimos años bajamos en todas las elecciones (municipales, generales, autonómicas y europeas), con un desplome superior del PSdeG en Galicia al de la marca PSOE en el resto del país; y en autonómicas obtuvimos 9 diputados, el peor resultado de la historia democrática de Galicia. Tristemente, hoy somos irrelevantes en la política gallega y Galicia es la comunidad donde el PSOE tiene sus peores resultados autonómicos de toda España. Son datos y los datos hablan.
– ¿Cómo explica que buena parte de los cargos del PSdeG apoyasen su relevo en 2021 teniendo ese balance electoral, y que ahora apoyen la continuidad de Besteiro?
– Ahora el PSdeG va de batacazo en batacazo electoral y camina hacia la irrelevancia. El aparato del partido en Galicia está atrincherado y parece no importarle las derrotas electorales y la pérdida de peso político y de representación. Ese aparato basado en el poder de las diputaciones es un problema para la recuperación del PSdeG. En 2021 apoyaron a Formoso y fue un grave error y ese error se perpetúa con Besteiro. Habló la ciudadanía gallega y así lo reflejó en las urnas. Ferraz debería entender y respetar que el PSdeG tiene que construir su proyecto pensando en Galicia y las baronías locales deben rectificar y apostar por revitalizar el partido, en vez de persistir en el error. Es evidente que los que han estrellado el barco contra las rocas no están capacitados para llevarlo a buen puerto.
– ¿Cuál es el proyecto de Gonzalo Caballero para conseguir revertir esta situación?
– Es necesario volver a poner en marcha un proyecto de izquierdas, ecologista, feminista y galleguista, no dependiente de la instrucciones políticas de Madrid ni de los distintos intereses municipales. Se trata de desarrollar propuestas que fortalezcan los servicios públicos, el estado del bienestar y la igualdad pero también de buscar políticas de vanguardia en materia de conocimiento, innovación, industria, transición. Necesitamos a los mejores para dar respuestas correctas en cada ámbito a los retos de Galicia. Además es fundamental garantizar que la honestidad y la ejemplaridad tienen que ser pilares básicos de la acción política. En política hay que tener bolsillos de cristal.
–¿Quienes deben ser los referentes en Galicia?
– Tenemos la referencia de las etapas de los presidentes de la Xunta Fernando González Laxe y Emilio Pérez Touriño, que consiguieron hacer que el PSdeG creciera electoralmente con proyectos verdaderamente pegados al país y a las necesidades de la gente. El PSdeG en su historia electoral sólo consiguió aumentar su porcentaje de votos en autonómicas con ellos dos y después en las elecciones de 2020 en que fui candidato. Nuevamente son datos, no falsos relatos.
– ¿Podría poner algún ejemplo en algún tema en que usted se diferenciaría de la dirección actual del PSdeG?
– Por ejemplo, yo he rechazado la fórmula del cupo catalán para la financiación autonómica desde el primer momento porque defiendo la cohesión social, la solidaridad interterritorial y la caja común. Lo digo con convicción y conocimiento como persona de izquierdas y como defensor de Galicia, mientras he visto como otros aplaudían el acuerdo entre PSC y ERC. También creo que el posicionamiento del PSdeG debería haber sido más claro y nítido contra el proyecto de Altri para Lugo, porque a la dirección le ha faltado criterio.
– Ahora que se abre el plazo para presentar candidaturas a las primarias del PSdeG, ¿está dispuesto a volver a presentarse?
– Llevo algún tiempo hablando con compañeros y compañeras, y es verdad que hay muchos que me están pidiendo que vuelva a dar un paso adelante. Yo tengo una vida profesional al margen de la política, estoy centrado en mis clases en la facultad de Económicas de la Universidad de Vigo y en la investigación académica. No necesito la política para ganarme la vida, tengo un trabajo que me encanta y que me realiza. Pero es verdad que soy una persona comprometida políticamente, porque creo en la política como herramienta para mejorar la vida de la gente. Además, ahora me siento en muy buenas condiciones para volver a tomar las riendas del PSdeG, con el bagaje de lo hecho y de lo vivido en mi etapa como secretario general, en la que conseguimos crecer en todas las elecciones. Pero como no necesito la política para vivir, solo daría el paso para conseguir que el PSdeG pueda protagonizar una segunda remontada y crecer electoralmente como se hizo en mi etapa. No quiero ser cómplice del desastre electoral actual del socialismo gallego. Para ello sería indispensable que las baronías del PSdeG y la dirección federal que encabeza Pedro Sánchez asumiesen que en el PSdeG toca cambio de ciclo. No puede ser que los cuadros del partido, especialmente en Lugo y A Coruña, prefieran la situación actual de derrotas electorales antes que la línea política que nos ha llevado por la senda del crecimiento electoral.
– Además, se han endurecido las condiciones para concurrir…
– Es verdad que se ha duplicado el número de avales necesarios, y es una decisión que no comparto. Yo apuesto por un partido abierto y creo en la participación de las bases, y ese era nuestro compromiso cuando llevamos a Pedro Sánchez a la secretaría general en 2017. Era el partido de la militancia. Con todo, para mí no sería problema presentar los, aproximadamente, 1.200 avales necesarios. Piense que en las anteriores primarias obtuve unos 3.000 votos. Pero el reto no son los avales de los compañeros y compañeras, el reto es sacar al PSdeG del letargo en el que lo han sumido Formoso y Besteiro con el respaldo de las baronías locales y de Ferraz.
– ¿Le molesta que sigan situándole como líder del “sector crítico” del PSdeG?
– Tiene que ver con la coherencia que he mantenido a lo largo de 30 años como militante socialista. Es una forma de militar leal y constructiva, buscando lo mejor para la organización. Y, desgraciadamente, el tiempo me ha ido dando la razón. Advertí de que la senda iniciada en el congreso de 2021, con Formoso al frente, llevaría al PSdeG al desastre; y hoy tengo que señalar que las baronías municipalistas siguen apostando por aquello que los gallegos ya han rechazado.
– Estos últimos días ha repetido “cambio o irrelevancia”.
– Así es. Me duele la situación en la que se encuentra mi partido y cómo hemos desaprovechado la marcha de Feijóo para hacer el cambio en Galicia. Me duele que hayamos permitido con nuestros errores que el PP hiciese la transición a Rueda sin un rasguño. Y me duele que el PSdeG, perdiese en las autonómicas 50.000 votos, 5 puntos y 5 diputados. Y las encuestas dicen que vamos de mal en peor. O cambiamos el rumbo o profundizaremos en la irrelevancia. @mundiario