La economía gallega se desacelera, pero mantiene cifras positivas en perspectiva europea

Patricio Sánchez, Santiago Lago, Fernando González Laxe y Francisco J. Armesto. / Mundiario
Patricio Sánchez, Santiago Lago, Fernando González Laxe y Francisco J. Armesto. / Mundiario
El crecimiento interanual se sitúa en el 1,8%, siete décimas por debajo de la media española. Uno de los principales desafíos de la economía gallega sigue siendo la productividad.
La economía gallega se desacelera, pero mantiene cifras positivas en perspectiva europea

En línea con los países vecinos, la economía gallega está experimentando una desaceleración en su ritmo de crecimiento. Sin embargo, a pesar de este panorama, las tasas de variación interanual se sitúan por encima de las de sus principales socios comerciales, a excepción de Portugal (2,3%). Específicamente, el crecimiento interanual se sitúa en el 1,8%, siete décimas por debajo de la media española y cuatro décimas con respecto a la media de la Unión Europea, donde destaca la contracción del 0,3% en su principal economía, Alemania.

Estas son algunas de las cifras destacadas del Informe de Coyuntura Socioeconómica del Foro Económico de Galicia. Bajo la coordinación de Fernando González Laxe, los autores del informe, Santiago Lago, Patricio Sánchez y Francisco J. Armesto, proporcionaron un análisis detallado de la situación económica actual.

Entre las principales economías de la zona euro, España presenta las mayores tasas de crecimiento interanual, con un 2,2%, lo cual contrasta con la contracción experimentada en Alemania. Además, destaca que la actividad económica en Galicia está creciendo por encima de la experimentada por la mayoría de sus socios.

El crecimiento del PIB real en Galicia se caracteriza por una contribución positiva de la demanda externa, que representa un punto frente a las ocho décimas de la demanda interna. Esto contrasta con lo sucedido en la economía española, donde la contribución de la demanda interna es superior (1,7 puntos). Esta menor contribución explica la diferencia de crecimiento con respecto a la economía española, destacando la significativa desaceleración del consumo privado, que crece un 0,5% interanual, cuatro puntos menos que el año anterior, frente al 1,8% estimado en España. En cuanto a la demanda externa, las ventas fuera de Galicia aumentan un 1,5%, lo que contrasta con la contracción del 0,3% en las importaciones.

Desde el punto de vista de la oferta, Galicia experimenta una desaceleración importante en el sector terciario, aunque sigue siendo el segmento con la tasa de crecimiento interanual más alta: 2,3%, ocho décimas menos que en España. Destaca el crecimiento de la industria manufacturera y la construcción, con un aumento del 1,7% y 0,8%, respectivamente. Al igual que en España, el sector primario experimenta una contracción, aunque esta vez menos pronunciada que la media española (-0,9% y -2%, respectivamente).

Uno de los principales desafíos de la economía gallega sigue siendo la productividad relativa de su tejido productivo en relación con la media española. La brecha más amplia se produce en la industria manufacturera. Por otro lado, el sector de la construcción presenta una productividad superior a la media estatal, tanto en términos de producción total de bienes y servicios como en términos de horas trabajadas (1,3% y 8,1%, respectivamente); mientras que en el sector servicios, la productividad es superior en términos de producción total de bienes y servicios (3,3%).

El mercado laboral gallego presenta un balance positivo. Mejoran las tasas de actividad y empleo, y disminuyen tanto la tasa de desempleo como la tasa de temporalidad, lo cual suele ser un indicador de la mejora de la calidad del empleo. Sin embargo, estos datos deben ser matizados teniendo en cuenta que Galicia sigue estando entre las comunidades autónomas con menores tasas de actividad y ocupación. La población ocupada crece un 2,3% (gracias a la población extranjera), seis décimas por encima de lo estimado en 2022, y los puestos de trabajo equivalente aumentan un 2%. Por otro lado, las afiliaciones crecen un 1,8% y las horas trabajadas un 1,6%, frente al 2,1% y 1,7% registrados en el año anterior.

En cuanto al perfil del empleo nuevo, destacan las mujeres y los extranjeros no comunitarios. La mayoría del empleo creado es asalariado, mientras que disminuye el número de personas empresarias empleadoras. Por último, todo el empleo creado es indefinido, aunque destaca el mayor dinamismo del empleo a tiempo parcial que a tiempo completo. En cuanto al desempleo, las tasas reflejan que afecta en mayor medida a las mujeres, personas menores de 25 años, extranjeros y ciudadanos con estudios primarios. @mundiario

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