Coruña Marítima: un horizonte de ciudad tejido con consenso y liderazgo
En el corazón del urbanismo contemporáneo late con fuerza una idea: la de las ciudades abiertas, dialogantes, capaces de reinventarse desde la inteligencia colectiva sin perder su vocación estratégica. A Coruña ha comenzado a encarnar ese espíritu con el proyecto Coruña Marítima, un ambicioso proceso de transformación del frente portuario que no solo redefine los límites entre ciudad y mar, sino que también sitúa a la ciudadanía como protagonista activa del cambio. Y en este camino, el liderazgo sereno, técnico y profundamente comprometido de Martín Fernández Prado, presidente de la Autoridad Portuaria, está resultando decisivo.
El Foro Coruña Marítima, celebrado este 9 de mayo, marcó un hito simbólico y político en este proceso. Las cifras hablan de una participación sin precedentes: más de 38.000 personas accedieron activamente a los contenidos del proyecto, y más de 150 ciudadanos y entidades realizaron cerca de 700 aportaciones. El resultado ha sido un refrendo masivo –más del 95%– de los acuerdos estratégicos previamente consensuados, junto con sugerencias valiosas que permitirán fortalecer las líneas maestras del plan. Pero más allá de los datos, lo que realmente se evidenció fue un clima de entendimiento institucional y de confianza social pocas veces visto en proyectos de esta envergadura.
En un contexto político a menudo marcado por el desencuentro, sorprende –y reconforta– la solidez del consenso alcanzado entre administraciones de distinto color político: Gobierno central, Xunta de Galicia, Ayuntamiento de A Coruña, ADIF y Puertos del Estado. Esta colaboración multilateral ha sido posible, en buena medida, gracias a figuras con capacidad para tender puentes entre lo técnico y lo político, entre lo local y lo estatal. Y es ahí donde el papel del presidente del puerto merece una mención destacada.
Fernández Prado no solo ha actuado como presidente de la Autoridad Portuaria. Ha sido, y sigue siendo, el arquitecto de una visión portuaria integradora, donde el desarrollo económico no está reñido con la sostenibilidad urbana, y donde las actividades tradicionales –como la pesca– encuentran acomodo junto a nuevas iniciativas vinculadas a la innovación, la movilidad sostenible y la economía verde. Su intervención en el foro no fue la de un gestor distante, sino la de un agente implicado en un proceso transformador que va más allá de los muelles: que aspira a redefinir el modelo de ciudad.
Gracias a su impulso, el proyecto Coruña Marítima ha sabido combinar planificación técnica con escucha ciudadana, apostando por una metodología ejemplar: desde el envío de las bases estratégicas a más de mil entidades hasta la creación de una web participativa y la organización de talleres temáticos con expertos. No es casualidad que otros puertos españoles, como el de Cádiz o el Port Vell de Barcelona, hayan mostrado su reconocimiento hacia este modelo en el propio foro. Lo que A Coruña está haciendo es proyectarse como referencia internacional en la gestión integrada de su frente marítimo.
Los ciudadanos, por su parte, han respondido con altura de miras. Sus prioridades, expresadas con claridad y firmeza, revelan una conciencia urbana madura: piden mejoras en la movilidad metropolitana, corredores verdes que vertebren el nuevo espacio litoral, impulso a las nuevas economías del conocimiento y refuerzo de la actividad portuaria. Quieren una ciudad conectada, sostenible y viva. Y lo quieren no como un eslogan, sino como una hoja de ruta.
La incorporación de dos nuevos acuerdos estratégicos –uno sobre infraestructuras verdes y otro sobre economía– refleja no solo una escucha activa por parte de las instituciones, sino también la voluntad de adaptar el proyecto a las demandas del siglo XXI. En total, serán catorce los acuerdos que estructuren el desarrollo de Coruña Marítima, agrupados en cinco bloques esenciales: portuario, movilidad, ciudadanía, medio ambiente y economía. Un modelo equilibrado, transversal, capaz de responder tanto a los desafíos urbanos como a las oportunidades globales.
La inminente licitación del concurso internacional para redactar el Máster Plan abre ahora una nueva etapa. Será el momento de definir con precisión los espacios, usos y escalas de esta transformación. Pero el cimiento más sólido ya está colocado: un proceso participado, validado por la sociedad, liderado con solvencia por sus instituciones, y articulado por profesionales.
A Coruña se asoma a una de sus grandes oportunidades históricas. Esta vez, lo hace con un proyecto que no nace de la imposición ni de la improvisación, sino del diálogo, la estrategia y la ambición compartida. Es la ciudad que vuelve a mirar al mar, no como frontera, sino como horizonte. Y lo hace con brújula firme. @mundiario