Los O'Connor de Irlanda a San Cibrao

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Ruta dos Faros. / Turismo Galicia.
La de este O´Connor es una de esas narraciones o historias hermosas que transmitir a generaciones, para oír musitada.
Los O'Connor de Irlanda a San Cibrao

San Cibrao es una península, con playas a ambos lados, O Torno, Cubelas y Caosa, en su momento un mismo arenal. Salpicada por peñascos rocosos o islotes como Anxuela y Os Farillóns, le dan un aspecto de archipiélago. Es un brazo terrestre, una punta de lanza se adentra en las profundidades del azul marino. Encara su proa siempre al norte, para batirse en duelo, recibiendo en su coraza los golpes de mar. Su fisionomía lo hace un cabo o vigía perfecto, como atestigua la presencia humana en el Castro de Atalaia desde tiempos prehistóricos. Boquiabierto, su sabor a sagarzo penetra como aliento del viento.

Remanso de placer, al que llaman península de la Paz. Pero no siempre fue así puesto que su tráfico naval y su posición estratégica la obligaban a estar en alerta permanente o retaguardia. Refugio atávico de navegantes, siempre tuvo una relación fluida con otras comunidades de la Europa costera.

Entorno al siglo XV o XVI, incluso se construían allí mismo galeones, proyecto que se intentó reanudar de manera simbólica. Del mismo modo sobresale por el ser uno de los puertos balleneros más antiguos del Cantábrico, una pesquería muy fructífera, dependiente del Obispado de Mondoñedo, del que tenemos información por varias confrontaciones entre la diócesis y sus vecinos. Según documentación, reinando Doña Urraca estas tierras pasaron a propiedad del Cabildo un 2 de Marzo de 1112, siendo obispo Nuno Alfonso.

Su cultura popular marina, creó numerosas leyendas, como la de la sirena A Maruxaina y otras como la historia que nos relata la llegada a esta población pesquera de un nauta irlandés, un tal O´Connor, esta última con grandes dosis de realidad. Se cree que huyendo a mediados del XVI del conflicto religioso despierto en las islas británicas. Este apellido proviene de O ´Conchobhair, significa hijo o descendiente de Conchobar. El origen del clan se remonta a Conchobar mac Nessa, legendario Rey de Ulaid, hijo del druída Cathbad. El territorio que gobernaba es una de las provincias históricas, la actual Ulster, comprendida por 9 condados, 3 ocupados por la República de Irlanda y 6 ocupado por Irlanda del Norte. Seguiría estando presente el nombre en varios Reyes de Connact de los siglos XI y XII, como uno de los “High Kings of Ireland” Turlough Mór O'Connor (1106–1156) , Roderic O'Connor (1116-1198), Cathal O'Connor (1153–1224), Felim O'Connor (1265)… lo que nos hace pensar que el avenido vecino de Lierio era de linaje noble.

Se dice que arribó su barco en la Playa de Portelo, le impresionó tanto el lugar, tan similar a su tierra de origen que decidió acudir al Arzobispo de Santiago para pedir asilo allí. La realidad es que por entonces la ciudad Compostelana estaba cobijando a muchos católicos, que venían a St James como una meca de cristiandad, además tanto la literatura mitológica, como los intereses comerciales unían a Galicia e Irlanda. Este interés de protección fue auspiciado por la corona española, para ayudar a los católicos frente al acoso anglicano, que se vio pronunciado en el momento de la ascensión al trono de Isabel I , tras la muerte en 1558 de la Reina María I o Tudor (la sanguinaria o Bloody Mary), segunda esposa de Felipe II. Por entonces estaba en Santiago, Gaspar de Zúñiga y Avellaneda, Arzobispo desde 1558 a 1569, después Arzobispo de Sevilla y Cardenal del Concilio de Trento, un eclesiástico ávido y muy activo, de la escuela de pensamiento de Francisco de Vitoria; fue un hombre muy influyente, una figura estratégica que puesta a medida para atender el problema, igualmente formó parte de la comitiva junto al Duque de Alba que recogió a la futura reina Ana de Austria, cuarta esposa de Felipe II y madre de Felipe III.

Parece que tras la reunión de este O´Connor con la mitra compostelana, lo remitieron al Obispo de Mondoñedo, para que este le diese sitio en el lugar que conocemos como Pedrosa. Es posible que las tierras no fueron dadas directamente, más bien por compra, unión o alianza con a alguna familia importante de la zona, un caso semejante como el que aconteció en Viveiro con el católico inglés Jhon Dutton y los Aguiar de Mondoñedo.

Otra posibilidad es que llegara más tarde de lo que se presupone, cuando se produjo una revuelta iniciada concretamente en Ulster, de donde provenían los O´Connor. Tras perder la batalla de kinsale, muchos irlandeses en Febrero de 1602 arribaron en A Coruña, con el líder o último “rey de Irlanda” Red Hugh O´Donell, que quedó en la casa del gobernador de Galicia y Conde de Caracena, Luis Carrillo de Toledo. La etapa pasará a la historia como la  Guerra de los Nueves años (en irlandés Cogadh na Naoi mBliana), donde se enfrentaron los Clanes irlandeses y Armada Española contra los ingleses, en defensa de la independencia de la isla.

El San Cibrao de ese momento le vino como anillo al dedo al carácter navegante del personaje, provenía de un mundo muy similar, puede que hasta no le fuera desconocido con anterioridad, ni aleatorio su asentamiento, ejerciendo comercio con o en el mismo muelle. El susodicho O´Connor parece que construyó un Pazo, en la tierra que le cedieron, aun en pie, hay una fecha de 1570 grabada en un dintel. La arquitectura es de de hechura sencilla, planta rectangular, dos altura y tejado a cuatro aguas, con capilla adosada, destaca una gran puerta de entrada de medio punto, encima de ella tres escudos en una sola pieza, separados por cruces de San Andrés, representan los apellidos Arias-Conde, Luaces, Aguiar-Pardo y Pedrosa.

En dicho pazo existe un mascarón de proa de un barco (es el dios de los mares, Poseidón cabalgando un Tritón), la leyenda apunta que fue de la nave de O´Connor, según algunos estudiosos como Pardo de Neyra puede encontrara Andrés Pérez de Pedrosa o que lo trajera Sancho Pardo de Donlebún (Adelantado mayor de la Florida, nacido en la Ría de Ribadeo, Capitán que dió la herida de muerte o estocada al célebre corsario Sir Francis Drake, finado en Panamá). Anécdota es que Sancho Pardo Osorio también luchó en la Guerra de los Nueve años de la mano de Hugh O´Neill, segundo Conde de Tyrone, Señor de Ulster, otro de los grandes líderes irlandeses. Los nombrados así mismos sucesores de O´Connor en el XVII se hicieron familia por vía matrimonial de los Pardo de Donlebún, por lo cual no es descartable que la pieza terminara en San Cibrao por designios del destino. También existe la posibilidad de haber sigo de algún barco naufragado en las cercanías, como el galeón con mercancías sedas del obispado que se hundió en Morás, expoliado por vecinos como mencionan archivos.

Los descendientes de este señor se van perpetuando siglos y buena parte de este territorio era de la familia Pedrosa, poseían la décima parte de la parroquia y villa, principalmente campos de cultivo y alguna edificación. El mayorazgo fue sucediéndose en años, heredado por el Marqués de Villaverde de Limia, ligado a la villa de Cee, también muy similar a esta, puesto que fue puerto ballenero histórico desde su playa de Gures en Caneliñas. El título nobiliario pasó por las manos de Antonio Pedrosa Ulloa, hasta las de Antonio Terrero Pedrosa que falleció en 2021, siendo marquesa viuda Marta Mahou, distinción trasmitida posteriormente a Diego Ruiz del Castillo Terrero. El Pazo de Pedrosa está vinculado a esta estirpe, la propiedad se dividió en dos partes iguales a finales del siglo XX, dos familias que le dan un uso temporal o estival, los Ruiz del Castillo y Navascués y los Gonzalez Juliana.

Entorno a esos años, otro paisano que estaba en la zona es el Padre franciscano Fray Buenaventura, obispo Irlandés de Rosa, cobijado y alojado hacia 1540, en el Palacio del Prior de San Martiño de Mondoñedo; este fraile un 5 de abril de 1584 recibió del Rey Felipe II un ayuda económica de 200 Ducados y el 21 de Agosto 1590 otra que le permite enseñar a 24 estudiantes, con la intención de que regresen a Irlanda a tal fin de propagar la fé católica por aquellas tierras. Hay más casos en la zona de A Mariña Lucense, de familias que acompañaron a los nuevos pobladores, pues apellidos como Regal puede que tengan origen irlandés, etimológicamente significa regio o de realeza. Existe un lugar con este mismo nombre en San Paulo de Riobarba en O Vicedo, o el apellido lo portan cerca de 1000 personas y se extiende por Viveiro, Xove, Chantada…

La de este O´Connor es una de esas narraciones o historias hermosas que transmitir a generaciones, para oír musitada, musicada en gaita y al borde de un acantilado mientras rugen las olas. Nuevamente se cruza el puente de agua entre dos entidades culturalmente afines, Galicia e Irlanda. @mundiario

Los O'Connor de Irlanda a San Cibrao