El BNG le salva los muebles a la alcaldesa de A Coruña, sin estrategia propia

Inés Rey. / PSdeG - PSOE
Inés Rey. / PSdeG - PSOE
El acuerdo presupuestario revela cesiones y compromisos significativos por parte del BNG, especialmente en materias como el transporte público o el frustrado impulso del área metropolitana de A Coruña.
El BNG le salva los muebles a la alcaldesa de A Coruña, sin estrategia propia

El BNG ha hecho posible un acuerdo presupuestario con el PSOE en A Coruña que le permitirá a la ciudad salir del estancamiento de unas cuentas prorrogadas para tener el presupuesto más alto de su historia, con un aumento del 21%, hasta alcanzar los 375 millones de euros.

Este pacto, anunciado el portavoz del BNG, Francisco Jorquera, junto a la alcaldesa Inés Rey, lleva consigo varias concesiones de los nacionalistas al partido que gobierna en solitario.

El acuerdo presupuestario revela cesiones y compromisos significativos por parte del BNG, especialmente en materias como el transporte público o el frustrado impulso del área metropolitana de A Coruña. De hecho, la falta de visión de la alcaldesa de A Coruña respecto a la importancia de su potente área metropolitana revela una carencia estratégica que podría tener consecuencias significativas para el desarrollo integral de la ciudad. El área metropolitana no solo es un mero conjunto de municipios vecinos –entre ellos, el singular Oleiros–, sino un motor económico y social que puede impulsar A Coruña al estilo de las grandes capitales. 

Nada se sabe tampoco de una reiterada denuncia del nacionalista Francisco Jorquera sobre las situaciones agravadas por una forma de operar que tendría como principal característica "el hecho de que una persona actúe como alcalde en la sombra, asumiendo, puertas adentro, todos los poderes", según sus propias palabras.

El futuro de A Coruña depende hoy de proyectos como los de la Xunta de Galicia (CHUAC) , la Autoridad Portuaria (Punta Langosteira) o el Gobierno central (AESIA)

En resumidas cuentas, el BNG le salva los muebles a la alcaldesa de una ciudad sin estrategia política propia, en la que son otras administraciones las que realmente mueven A Coruña, junto con ciertas iniciativas privadas. El futuro de la ciudad depende hoy de proyectos como los de la Xunta de Galicia (CHUAC, intermodal...) , la Autoridad Portuaria (Punta Langosteira) o el Gobierno central (AESIA), en parte de la mano de la UDC.

En sus detalles, el pacto local PSOE-BNG prevé la asignación de fondos para la construcción de 500 pisos destinados al alquiler a precio tasado, así como la agilización de los permisos para la edificación de 4.000 viviendas en la ciudad antes del año 2030. Estas medidas, junto con la posibilidad de declarar A Coruña como zona tensionada en el mercado inmobiliario, sugieren un enfoque proactivo para aliviar las tensiones habitacionales que afectan a muchos residentes.

Además de la vivienda, el acuerdo aborda aspectos como la reforma de los Cantones, la peatonalización de calles y la revisión de dos concesiones clave: el transporte público urbano y la planta de Nostián, donde si algo no hay es transparencia.

En relación con el transporte, a pesar del posicionamiento previo del BNG a favor de la municipalización, se contempla tan solo una mejora integral del servicio, incluyendo la optimización de líneas y horarios para adaptarse a las necesidades de los usuarios.

En el ámbito medioambiental, el desafío está en la recogida de basuras, con un contrato caducado de casi cuatro años que requiere la implementación inminente del quinto contenedor. La discusión sobre la posible expansión de los biodigestores de Nostián, en colaboración con la Xunta, destaca la importancia de acordar un enfoque que guiará las políticas municipales en las próximas décadas.

Ni una palabra sobre la advertencia del popular Miguel Lorenzo a la alcaldesa Inés Rey por subir el recibo del agua después de que el ayuntamiento ingresase el año pasado 12 millones de euros más de los que gastó.

Martín Fernández Prado. / Cátedra Inditex UDC
Martín Fernández Prado. / Cátedra Inditex UDC

El papel de Martín Fernández Prado

El compromiso para garantizar la condición pública de los muelles urbanos es un aspecto incluido en el pacto de investidura del PSOE con el BNG a nivel estatal. Aunque este paso puede ser significativo, queda por definir la solución definitiva para la deuda contraída por la Autoridad Portuaria en la construcción de punta Langosteira, así como el uso futuro de estos terrenos ahora asegurados como públicos.

La solvencia del puerto coruñés, más que depender de María Pita, está en manos del presidente de la Autoridad Portuaria, Martín Fernández Prado, que si algo tiene claro es que la solución para la fachada marítima debe incluir un remedio a la situación financiera de la entidad, a la que el pacto BNG-PSOE no aporta nada, ni en Madrid ni en A Coruña. @mundiario

Comentarios