Besteiro, en política desde 1999, alega que le hace falta más tiempo tras llevar al PSdeG a la hecatombe

José Ramón Gómez Besteiro. / Mundiario
José Ramón Gómez Besteiro. / Mundiario
Altos cargos socialistas tratan de justificar la mayor debacle del PSdeG en su historia alegando que el lucense –exconcejal, expresidente de diputación, exlíder del PSdeG, exdelegado del Gobierno y diputado en el Congreso– necesita tiempo para darse a conocer a pesar de llevar 25 años dedicado a la política y situar su nivel de conocimiento por encima del 80%.
Besteiro, en política desde 1999, alega que le hace falta más tiempo tras llevar al PSdeG a la hecatombe

El PSdeG cosechó el 18-F el mayor derrumbe electoral de su historia, con la pérdida de seis diputados sobre la noche electoral de 2020, cinco puntos y una caída de cerca de 50.000 votos. Pero, lejos de hacer autocrítica por lo sucedido, las principales baronías socialistas –fundamentalmente situadas en Lugo y A Coruña– han confeccionado un relato para intentar mantener el control del partido, según el cual su candidato, José Ramón Gómez Besteiro, necesitaría “más tiempo” para consolidarse y acabar obteniendo el visto bueno de los gallegos.

Este discurso, no obstante, choca frontalmente con la realidad. Besteiro, que entró en política de la mano de Orozco, fue concejal en Lugo desde 1999, presidente de la Diputación entre 2007 y 2015, secretario general del PSdeG de 2013 a 2016, delegado del Gobierno en Galicia en 2023 y todavía se mantiene como diputado en el Congreso, un puesto al que aún no renunció, pese a concurrir como candidato a la Xunta.

Además, los distintos trabajos demoscópicos publicados a raíz de la campaña para las autonómicas gallegas sitúan el nivel de conocimiento de Besteiro por encima del 80%, lo cual complica todavía más la lectura de que “necesita tiempo” para llegar al electorado.

A pesar de su elevado nivel de conocimiento, especialmente en la provincia de Lugo, lo cierto es que Besteiro ha tocado suelo en las únicas dos ocasiones en que ha encabezado una candidatura: en las generales de julio del año pasado y en las recientes autonómicas. En ambas él encabezó la candidatura socialista y en ambas el PP consiguió su máximo en Lugo, mientras los socialistas retrocedieron en niveles de apoyo.

Con el análisis de los datos, muchos socialistas se preguntan por qué se pretende consolidar al candidato que ha llevado al PSdeG a su peor situación histórica, hasta el punto de que incluso en su provincia ha empeorado los datos.

“Está claro que es una maniobra orgánica, en la que nadie cree, pero buscan seguir valiéndose del partido para ocupar los cargos”, evidencia un veterano militante, que advierte de que “los alcaldes y presidentes de diputación deberían ir tomando nota de la situación que les espera si nadie orienta el rumbo del PSdeG”. @mundiario

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