La balanza agroalimentaria negativa da idea del camino que queda por recorrer en Galicia

Planta de Daveiga en Chantada. / Mundiario
Planta de Daveiga en Chantada. / Mundiario
El futuro del rural gallego pasa por asumir que debe mejorar lo que tiene, pero también por abrirse a otro tipo de actividades económicas. Daveiga es un buen ejemplo.
La balanza agroalimentaria negativa da idea del camino que queda por recorrer en Galicia

¿Qué pasa en el rural de Galicia? ¿Hay que ser optimistas, pesimistas o ni una cosa ni la otra? Todo lo perteneciente o relativo a la vida del campo y a sus labores define eso que solemos llamar el rural, que en los últimos años se ha transformado y, a la vez, ensanchado con nuevas actividades, como, por ejemplo, el turismo rural. Los ejes centrales de su producción siguen siendo el lácteo, la carne y el vino, junto con la madera, ya en el campo forestal.

La adhesión de España, en 1986, a la entonces llamada CEE –la actual UE– marcó un antes y un después para el sector agrario y el complejo agroalimentario, que afrontaron profundas transformaciones durante algo más de tres décadas. En todo ello influyeron los cambios en los mercados pero también las demandas de la sociedad, con nuevas políticas tanto a escala europea, como española y gallega.

“En ese contexto el sector ha dado muestras en algunos aspectos de un notable dinamismo y capacidad de respuesta”, observa Edelmiro López-Iglesias, profesor del departamento de Economía Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), todo un referente académico en el sector. Como ejemplos menciona la expansión de la producción láctea, que ha permitido que Galicia se consolidara entre las 10 primeras regiones lácteas de la UE, o el desarrollo de producciones diferenciadas y de calidad, principalmente en el vacuno de carne y el vino.

Todo ello exigió un importante esfuerzo inversor que se combinó con un acelerado ajuste de la mano de obra, de modo que el rural racionalizó el número de trabajadores realmente necesarios.

Este proceso se aceleró con la entrada en Europa pero al menos en una parte de Galicia ya se había iniciado con la concentración parcelaria y la activación de proyectos como Coren, Feiraco o Leyma, de raíz cooperativa. El denominador común de este tipo de sucesivas transformaciones en el rural fue la consolidación de un segmento de explotaciones profesionales medianas, “aún minoritario, pero que constituye ya el núcleo productivo del sector”, como constata Edelmiro López-Iglesias.

La montaña ya perdió un 50% de su población y el mundo agropecuario se quedó sin un tercio de sus habitantes, alerta el profesor Leiceaga

Galicia sigue, pues, lejos de un modelo paradigmático en el rural, con asignaturas pendientes especialmente en el monte pero también en el complejo agroalimentario. Los usos de la tierra admiten mejores aprovechamientos, la madera apenas deja valor añadido en Galicia y la agroindustria combina exitosas experiencias, como la de Coren, con otras aún rezagadas. Solo así se explica que el saldo negativo de la balanza agroalimentaria no solo se redujese, sino que se ampliase.

Más que para presumir, los gestores políticos del rural de Galicia deben prepararse para seguir trabajando. Y muy a fondo. Además de recuperar la balanza agroalimentaria, Galicia precisa fijar población en el campo y eso requiere elevar su productividad y su renta. Xaquín Fernández Leiceaga, también profesor del departamento de Economía Aplicada de la USC, alertó en el Foro Económico de Galicia de que la montaña ya perdió un 50% de su población y de que incluso el mundo agropecuario –las chairas– se quedó sin un tercio de sus habitantes, con la particularidad de que la Galicia rural pierde población pero mantiene la dispersión.

El futuro pasa por asumir que el rural debe mejorar lo que tiene, pero también por abrirse a otro tipo de actividades. Los call centers de Chantada que trabajan para todo el mundo constituyen un buen ejemplo. @J_L_Gomez

AL ALZA

La movilidad

En Galicia, mucha gente ya no trabaja donde vive, lo cual es fruto de una mayor movilidad, ligada a unas mejores vías de comunicación y al desarrollo de determinadas zonas, capaces de ofertar empleo. Es una tendencia importante para el rural de Galicia, que a sus actividades básicas suma ahora otras, entre ellas la residencial, que contribuyen a asegurar su futuro y un mejor cuidado del medio. La renta media, sin embargo, sigue siendo más baja en el rural que en los entornos urbanos.

A LA BAJA

El forestal

Si Galicia fuese un estado, su economía sería la número 75 del mundo, lo cual quiere decir que hay más de cien estados más pequeños en términos de PIB. Medida en su contexto, el europeo, Galicia está en el 82% de la media de la UE, señal clara de que todavía requiere mucho crecimiento. Un sector que admite más valor añadido es, por ejemplo, el forestal, donde la condición de Galicia como gran potencia maderera no se traduce en una adecuada industrialización de sus producciones.

Edelmiro López-Iglesias. / YouTube

Edelmiro López-Iglesias. / YouTube

–––––––––– PROTAGONISTAS ––––––––––

> Edelmiro López-Iglesias, profesor de economía.- Los ayuntamientos deben tener, en su opinión, “un relevante papel” en la gobernanza del medio rural de Galicia. A propósito de posibles fusiones de municipios, más importante que su dimensión le parece su funcionamiento real y su coordinación.

> María Gómez-Franqueira, vicepresidenta de Coren.- Referencia de la agroindustria, con una facturación de más de 1.200 millones, se orienta al desarrollo de procesados, la creación de centros tecnológicos de incubación y selección genética, y el impulso de la agricultura ecológica.

> Xosé Lois Lamazares, gerente de Daveiga.- Su firma chantadina, popular dentro y fuera de Galicia por sus  Galletas Daveiga, fue presentada como un ejemplo de iniciativa empresarial exitosa y sostenible en la reunión del Foro Económico de Galicia celebrado en Casal de Armán, en Ourense.

> Antonio Rodríguez Corbal, portavoz del CDR O Viso.- Desde Lodoselo (Sarreaus), en el Centro de Desarrollo Rural O Viso trabajan para “cambiar el medio rural visitable por un medio rural habitable y habitado”. Una iniciativa original de una entidad sin ánimo de lucro, declarada de utilidad pública. @mundiario

 

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