Cuatro años de ardua batalla judicial
Vengo asistiendo atónito a como dicha investigación judicial ha sido perturbada, utilizada y tergiversada para realizar una campaña mediática sin igual de acoso y derribo contra mi persona, con la única finalidad de dañarme hasta límites insospechados e intentar desprestigiar mi labor al frente del Real Club Deportivo.
Tras casi cuatro años de ardua batalla judicial en defensa de mis derechos, y atendiendo a la reciente resolución del Juzgado de Instrucción número 3 de A Coruña por la que se decretó el archivo de la causa dándonos así la razón en cuanto a la inexistencia de delito alguno que desde el primer momento hemos confiado en poder demostrar, con la cautela propia de que dicha resolución al día de la fecha no resulta firme, y por ello, con el debido respeto a instancias judiciales superiores, interesa valorar los siguientes puntos:
1º.- Que tanto para la Jueza Instructora de la causa como para el Ministerio Fiscal no existen indicios –ni tan siquiera– de la obtención de beneficio indebido alguno por mi parte durante mi gestión al frente del Real Club Deportivo.
2º.- Que después de cuatro años de intensa y extensa investigación judicial no se ha identificado perjuicio alguno que hubiera sufrido o hubiera podido haberse sufrido por parte del Real Club Deportivo, así como, por ninguno de los denunciantes.
3º.- Que a juicio de los investigadores no ha aparecido acreditado ningún indicio de una intención específicamente dirigida por mi parte para perjudicar al Real Club Deportivo, ni a ninguno de los accionistas denunciantes.
4º.- Que el presente procedimiento resultó como consecuencia de una diferencia de criterios de contabilidad siempre reconocidos por esta parte y que figuraban en todos y cada uno de los informes de auditoría emitidos anualmente, que aun cuando pudieran considerarse como incumplimientos contables no son delito alguno.
5º.- Que no obstante todo lo anterior, he venido asistiendo atónito a como dicha investigación judicial ha venido siendo perturbada, utilizada y tergiversada –hasta el mismo día de hoy– para realizar una campaña mediática sin igual de acoso y derribo contra mi persona, con la única finalidad de dañarme hasta límites insospechados e intentar desprestigiar mi labor al frente del Real Club Deportivo. Si bien, curiosamente, la propia investigación judicial se ha venido encargando de enmendar dicha campaña, reforzando así mi enorme respeto y confianza en nuestra Justicia que en tantas ocasiones he tenido oportunidad de demostrar y sin duda seguiré demostrando. También cuando considere que debo accionar, momento entonces, en que sí que “cada palo deberá aguantar su vela”. @mundiario