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¿Acabará Portos de Galicia con la intranquilidad que depara el puerto de Malpica?

Ahí están las firmas de 1.800 marineros, de cofradías de pescadores, de personas que saben de mar. Suficientes para que Portos de Galicia acabe de una vez con la intranquilidad que depara el entrar o salir de la pequeña dársena de abrigo.

¿Acabará Portos de Galicia con la intranquilidad que depara el puerto de Malpica?
Imagen aérea de la localidad de Malpica (A Coruña).
Imagen aérea de la localidad de Malpica (A Coruña).

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Antón Luaces

Antón Luaces

El autor, ANTÓN LUACES, es columnista de MUNDIARIO. Está especializado en información marítima. @mundiario

Malpica tiene una dársena que es refugio de parte de su flota desde hace más de 50 años, es decir, desde mucho antes de que las autoridades marítimas hubieran parido el concepto de "puerto refugio" (que es aquel que da cobijo a un buque de cualquier característica que se halle en peligro ya sea por avería o por mal tiempo). Es una dársena con un bocana cuya utilización por los barcos se regula, de entrada o salida, por unas compuertas cuya apertura genera una corriente que hay que conocer suficientemente para poder acceder bien a la dársena propiamente dicha o al puerto en el que fondea la mayoría de la flota. Los que lo hacen en la dársena saben que están a buen recaudo; los que fondean al amparo del muro del rompeolas juegan con las mismas posibilidades  de que los pimientos de Padrón piquen o no.

La historia de la dársena está señalada desde hace pocos meses por la muerte de un patrón de 48 años. La familia y amigos de este marinero han logrado ya 1.800  firmas que presentarán ante las instancias de Portos de Galicia para que esta entidad, dependiente de la Consellería do Mar, modifique cuanto sea necesario para evitar que se repitan circunstancias como las que provocaron la muerte de José Ángel Sanjurjo Láuzara. Simple y llanamente, que las compuertas de la dársena dejen de ser el principal obstáculo para lograr la seguridad de las embarcaciones que no pueden quedar a expensas del temporal y la inseguridad de una rada cuyo abrigo nadie garantiza.

Malpica, que tuvo fábricas de conserva y salazón, que fue puerto ballenero y cuyos marineros fueron capaces de contribuir a crear en Chimbote (Perú) el que fue denominado "mayor puerto pesquero del mundo", que posee uno de los puertos más importantes de cerco de Galicia, que posee fábrica de hielo, una lonja de reciente factura, que tiene nave de rederas, una Casa del Pescador inaugurada en 1956,, no logra, sin embargo, que la Xunta atienda la petición que, desde todos los puntos de la Comunidad Autónoma, se realiza para evitar que se repita la escena de la muerte de un marinero a las puertas de su casa o, lo que es lo mismo, en el acceso a la dársena de abrigo.

Son, como digo, 1.800 firmas de marineros, de cofradías de pescadores, de personas que saben de mar y que la historia de la dársena malpicana  todavía se está escribiendo. Suficientes para que Portos de Galicia acabe de una vez con la intranquilidad que depara el entrar o salir de la pequeña dársena de abrigo, acto que la familia  de José Ángel no quiere ver repetido en cuanto a consecuencias.

La Consellería do Mar conoce perfectamente las circunstancias que relatamos. Aunque solo sea por humanidad, muy bien podrían tener en cuenta la petición de unas familias que solo quieren seguridad en una maniobra teóricamente rutinaria como es la de regresar a casa después de la faena en la mar, o volver a esta después del descanso con los suyos. ¿Es pedir mucho, de verdad? @mundiario