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Abanca crea un observatorio para analizar la evolución de la sociedad gallega

La actividad comercial se redujo en la fase de confinamiento hasta el 59% del nivel de referencia pre-covid y se ha recuperado ya hasta el 93%, según revela el primer estudio.
Abanca crea un observatorio para analizar la evolución de la sociedad gallega
El director de Medios de Pago de Abanca, Jorge Martínez; el consejero delegado, Francisco Botas; el presidente, Juan Carlos Escotet; el director de RSC y presidente de Afundación / IESIDE, Miguel Ángel Escotet, y el director de Planificación, Pedro Veiga. / Mundiario
El director de Medios de Pago de Abanca, Jorge Martínez; el consejero delegado, Francisco Botas; el presidente, Juan Carlos Escotet; el director de RSC y presidente de Afundación / IESIDE, Miguel Ángel Escotet, y el director de Planificación, Pedro Veiga. / Mundiario

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Redacción

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Nace un observatorio para analizar la evolución de la sociedad de Galicia. El presidente de Abanca, Juan Carlos Escotet Rodríguez, el consejero delegado, Francisco Botas, y el director general de RSC y presidente de Afundación / IESIDE, Miguel Ángel Escotet, presentaron este martes el Observatorio Abanca by IESIDE en una rueda de prensa telemática en la que también participaron el director general de Planificación Estratégica y PMO, Pedro Veiga, el director ejecutivo de Medios de Pago y Consumo, Jorge Martínez, y el profesor titular de IESIDE Jaime Pérez.

Esta iniciativa, lanzada en colaboración con el Instituto de Educación Superior Intercontinental de la Empresa (IESIDE), tiene por objetivo aportar a la sociedad gallega, y en especial a su tejido productivo (autónomos, profesionales, comercios, negocios, pymes, empresas, corporaciones), datos de la evolución de la comunidad que sirvan de soporte para sus decisiones.

En su primer informe, denominado ‘Termómetro de la desescalada’, el Observatorio realiza un análisis de big data para la monitorización del proceso de desescalada en Galicia. A partir de datos anónimos de compras con tarjeta, el estudio cuantifica en 41 puntos porcentuales la caída de la actividad comercial en la fase de confinamiento y constata su progresiva recuperación hasta un nivel del 93% tras las últimas semanas de desescalada. Además, identifica los sectores cuyo peso en la cesta de la compra más se ha incrementado (alimentación) y reducido (transporte y ocio), y señala el crecimiento del comercio electrónico y la reducción del uso del efectivo como pautas de comportamiento económico de los particulares. El estudio completo está disponible en la Sala de Comunicación de Abanca.

Tras esta primera edición, la entidad publicará nuevas oleadas de datos acompañando a las sucesivas fases del proceso de desescalada y a la evolución posterior de la sociedad gallega. La creación de este informe se enmarca en el esfuerzo desarrollado por Abanca en los últimos años por promover y divulgar el conocimiento económico y social. El banco lleva a cabo diferentes acciones formativas y divulgativas en colaboración con IESIDE, publica anualmente el ‘Informe da economía galega’ y colabora con la Asociación Española de Contabilidad y Administración de Empresas (AECA) en la ‘Cátedra AECA-Abanca sobre Economía, Finanzas y Administración de Empresas’.

Su posicionamiento como entidad financiera líder en Galicia permite a Abanca contar con un gran volumen de información continuamente actualizada, y por ello de gran valor estadístico, acerca de la actividad económica de la comunidad en cada momento. Abanca dispone en las cuatro provincias de Galicia de una cuota de mercado superior al 40%, está presente en 274 municipios tanto urbanos como rurales (en 119 de manera exclusiva), es proveedor de tarjeta de crédito o débito de 875.000 gallegos, y dispone de terminales punto de venta (tpv) en el 45% de los establecimientos comerciales gallegos pertenecientes a 121 ámbitos de actividad.

Para la realización de este informe se han analizado 106 millones de operaciones con tarjeta realizadas por los clientes de Abanca entre el 1 de enero de 2019 y el 24 de mayo de 2020. La información ha sido tratada de forma anónima y estructurada en seis grandes sectores: alimentación, farmacia, transporte, comercio minorista, ocio y otras actividades.

En las fechas previas al inicio del confinamiento, los datos ponen de manifiesto un momentáneo repunte de la actividad comercial por el denominado ‘efecto acopio’, que llevó a muchos particulares a realizar compras en un nivel superior a lo habitual. Una vez pasado ese momento inicial, en la primera semana del confinamiento la actividad comercial se redujo de forma brusca hasta al 59% del punto de referencia pre-covid. Desde ese mínimo se observa una tendencia ascendente, con sendos repuntes de la actividad antes de la Semana Santa y el 1 de mayo. En la fase de confinamiento el 65% de los establecimientos comerciales permanecieron cerrados y sin ventas.

La fase 0 da continuidad a esa tendencia por efecto del comienzo de la desescalada y el inicio de mes. Con ello la actividad se recuperó hasta el 77% del nivel de referencia. Durante esas dos semanas el 60% de los establecimientos comerciales ya registraron alguna actividad de pago.

La entrada en la fase 1 supone el mayor impulso a la actividad: las compras con tarjeta se recuperan hasta el 93% del nivel precrisis y el porcentaje de establecimientos comercial con compras se sitúa en el 82% del total.

La emergencia sanitaria ha introducido significativas modificaciones en el patrón de consumo de las familias. Algunos tipos de productos y servicios han incrementado en gran medida su peso en el total de compras, mientras que otros han reducido su presencia de manera igualmente significativa.

Con cambios importantes en la estructura de consumo, la alimentación gana peso: pasa del 31,5% al 70,2% en el confinamiento

La alimentación llegó a duplicar su porcentaje sobre el total de compras, pasando de un 31,5% en la etapa pre-covid a un 70,2% durante el confinamiento. La desescalada ha reequilibrado su posición hasta situarla en el 51,8%.

Por el contrario, el ocio ha sido la actividad más perjudicada, pasando de un nivel inicial del 8,5% en la fase pre-covid a un 1,1% durante el confinamiento y un 2,2% ya en la desescalada.

El comercio minorista también experimentó un importante retroceso desde el 33,7% inicial hasta el 12,6% en el confinamiento. Con la desescalada se ha recuperado hasta suponer el 26,9% de las compras con tarjeta de los clientes de Abanca.

El informe revela una importante disparidad en el comportamiento de los diferentes sectores. A lo largo de las diferentes fases, los establecimientos de alimentación y farmacia han mantenido un nivel gasto superior a la etapa pre-covid. En ambos sectores, abiertos durante todos los momentos de la crisis, las compras con tarjeta han crecido aproximadamente 40 puntos porcentuales.

En el extremo contrario, el comercio minorista sufrió una caída del 81% en el importe de sus pagos en el inicio del confinamiento, recuperándose únicamente con la entrada en la fase 1 de la desescalada. El afloramiento de la demanda embalsada ha elevado su volumen de transacciones hasta el 86% al cierre del periodo observado. Esta evolución es acorde con la paulatina apertura de establecimientos, que ya alcanza el 92% del total.

El mismo patrón de comportamiento se observa en otros establecimientos, como parkings, telefonía, talleres y vending, con una caída drástica con la entrada en el confinamiento y una recuperación intensa, aunque menor que la del comercio minorista, con la reapertura de los establecimientos.

Ocio y transporte no han logrado por ahora dichos niveles de recuperación. Por efecto del confinamiento la actividad de bares, restaurantes y viajes llegó a sufrir una caída de 94 puntos (situándose en el 6% de su nivel anterior), descenso que la entrada en la desescalada solo ha podido revertir parcialmente, hasta situar sus pagos con tarjeta en el 29% del nivel inicial. Únicamente el 33% de estos establecimientos ha registrado pagos de tpv en la fase 1.

Transporte y gasolineras sufrieron un impacto menor, aunque cayeron hasta el 30% de su nivel de referencia, pero la desescalada solo les ha permitido llegar al 49%. Durante el confinamiento, los pagos en autopistas cayeron hasta el 15,8% del nivel previo por efecto de la reducción de la movilidad interna en Galicia.

El informe correspondiente a esta primera oleada de datos del Observatorio constata dos grandes tendencias en los hábitos económicos de las familias: el crecimiento del comercio electrónico y la elección de la tarjeta como medio de pago principal.

El comercio electrónico creció durante el confinamiento 8,1 puntos porcentuales. Los pagos on-line llegaron a suponer el 52,0% de las compras al comercio minorista (frente al 15,6% en la etapa pre-covid) y el 73,6% en el caso de las actividades de ocio (frente al 35,0% de partida).

La retirada de efectivo en cajeros, que ya se situaba como segunda opción preferida por los consumidores tras la tarjeta, ha perdido 8,5 puntos porcentuales, pasando su nivel de uso del 42,0% al 33,5% sobre el total.

Por el contrario, el uso de la tarjeta ha pasado del 44,2% al 47,5%. Tras el confinamiento, los clientes que pagan con tarjeta crecen un 34% en farmacias y un 9% en alimentación. El uso de tarjetas para pagos de importe reducido (inferior a 5 euros) ha duplicado su peso en establecimientos de ocio y farmacias. @mundiario