Buscar

MUNDIARIO

Repsol pierde más de 3.000 millones por su meta de cero carbono

La petrolera española se convierte en la primera compañía de su sector en alinearse al Acuerdo de París para frenar el calentamiento global. 
Repsol pierde más de 3.000 millones por su meta de cero carbono
Sede principal de la multinacional energética española Repsol.
Sede principal de la multinacional energética española Repsol.

Firma

Ricardo Serrano

Ricardo Serrano

El autor, RICARDO SERRANO, colaborador de MUNDIARIO, es un periodista especializado en política y economía con experiencia en diversos periódicos de Venezuela y un portal web de Argentina.

La descarbonización es el objetivo planteado por la Organización de Naciones Unidas (ONU) de aquí a 2030 para todos sus Estados miembros. Pero hay transnacionales de talla global que buscan insertarse en la dinámica de descontaminar el planeta, aunque les tome más tiempo. Por esa razón, la petrolera española Repsol ha decidido reducir a cero sus emisiones de carbono de aquí a 2050, aunque eso le costó una reciente pérdida de 3.816 millones de euros.

La compañía registró esas pérdidas en 2019, como consecuencia de los ajustes realizados para sentar las bases de su nueva orientación estratégica, que se ha marcado como objetivo de emisiones cero para dentro de los próximos 30 años. 

Su enfoque corporativo ahora se basa en mantener y aumentar su nivel de producción y procesamiento de crudo con una infraestructura industrial que no genere tanta polución por la vía de la quema de carbono y aplicación de dióxido de carbono en la refinación del petróleo.

Ese índice de pérdidas se compara con los 2.341 millones alcanzados en 2018, lo cual refleja fundamentalmente una corrección de 4.849 millones en el valor contable de algunos activos, realizado tras asumir nuevos escenarios de precios del crudo y el gas consistentes con los objetivos climáticos del Acuerdo de París. Esto implica que Repsol calculó y ajustó el valor real de mercado de sus activos con mayor tiempo en el patrimonio para financiarse con ellos a fin de renovar su infraestructura hacia una composición industrial menos contaminante para el ecosistema.

A esas provisiones hay que añadir los 837 correspondientes a los destinados a hacer frente al posible impacto en las cuentas de unas reclamaciones de la china Sinopec a su participada canadiense Talisman, que es aliada de Repsol.

Repsol anunció el pasado 2 de diciembre esos objetivos, lo que la convierte en la primera de su sector en fijar esta ambiciosa meta de luchar contra el calentamiento del planeta de acuerdo a los objetivos del Acuerdo de París, aspirando a que no supere 1,5 grados centígrados respecto a los niveles preindustriales. Es así como Repsol se alinea con la agenda 2030 de la ONU y los objetivos ecológicos firmados por la comunidad global de naciones para evitar que la polución industrial sature el medioambiente de más carbono que destruye la capa de ozono e infecta el oxígeno del planeta.

En la consecución de este objetivo, la compañía prevé una reducción progresiva de su indicador de intensidad de carbono sobre la base del año 2016: del 10% en 2025, del 20% en 2030 y del 40% en 2040, para avanzar hacia las cero emisiones netas de CO2 en el año 2050, una meta ambiciosa que Repsol se ha establecido a pesar de los riesgos financieros que podría acarrearle. @mundiario