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CaixaBank deberá avisar a los clientes de Bankia si cambiará las condiciones de algunos productos

Una medida de este tipo tendría repercusiones sobre la solvencia y la situación financiera de clientes naturales y sobre los flujos de caja de los clientes jurídicos (empresas) que tienen sus inversiones en Caixabank.
CaixaBank deberá avisar a los clientes de Bankia si cambiará las condiciones de algunos productos
Dos sucursales bancarias de Caixabank y Bankia en Madrid / AS.com
Dos sucursales bancarias de Caixabank y Bankia en Madrid / AS.com

Una de las fusiones corporativas más importantes de la historia del sector financiero español continúa mostrando la letra pequeña del contrato entre dos gigantes de la banca privada nacional. 

Y es que Caixabank deberá avisar a los clientes de Bankia de todos los cambios que puedan afectarles si finalmente la segunda entidad es absorbida por la primera.

Esto implica que podrá hacer cambios con respecto a sus paquetes de servicios relacionados con la apertura y mantenimiento de cuentas corrientes, solicitud de créditos y otros instrumentos financieros.

Si Bankia finalmente es absorbida por CaixaBank, esta última, como entidad compradora, se encargará de comunicar a los clientes de la primera todos los cambios que puedan afectarles, entre ellos las condiciones de algunos productos, como cuentas corrientes o fondos.

De hecho, los fondos de inversión podrían tener una alteración significativa en los límites de composición de capitales según las condiciones, las exigencias y la política financiera de Caixabank, que es el banco más grande España por cantidad de activos.

Según explica el Banco de España en el Portal del Cliente Bancario, sin mencionar el nombre concreto de ninguna entidad, “el banco resultante podría cambiar las condiciones de algunos productos de duración indefinida, como una simple cuenta corriente”.

Entonces, una medida de este tipo tendría repercusiones sobre la solvencia y la situación financiera de clientes naturales y sobre los flujos de caja de los clientes jurídicos (empresas) que tienen sus inversiones y dividendos depositados en este banco. 

“En el caso de que dichas condiciones sean más favorables, se aplicarán de forma inmediata, y si empeoraran, el cliente deberá ser avisado con dos meses de antelación para que pueda cancelar el contrato sin coste si las nuevas condiciones no le satisfacen”, según un comunicado conjunto emitido por Caixabank y Bankia.

Un aspecto importante es el del ahorro, pues, como recuerda el Banco de España, “los clientes que tengan su dinero en ambas entidades deben tener en cuenta que el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) cubre un máximo de 100.000 euros por titular, por lo que quienes superen esa cifra deberían abrir cuenta en otro banco”.

Por lo tanto, si se materializa la medida, los titulares deberán diversificar su presencia en el sistema bancario, lo que beneficiará en flujos de capitales por intereses a otras entidades privadas de la extensa red bancaria española. Por esta y más razones, la fusión entre ambos bancos es histórica y muy importante para la industria financiera de un país que actualmente atraviesa la peor recesión en una década. @mundiario